FOTOGRAMA: THE POWER OF THE DOG, LA SOMBRA EN LA MENTE Y LA GRIETA EN LA ARMADURA

“El hombre poco claro
no puede hacerse ilusiones:
o se engaña a sí mismo,
o trata de engañar a sus semejantes.”
Stendhal

THE POWER OF THE DOG es un completo y absoluto engaño… no es un western, no es heroica ni anti–heroica, carece de desafíos, de dilemas morales profundos, no encontramos la proeza por encima de lo posible, tampoco la construcción de un país o de un sueño o el resarcimiento de un daño innegable… tampoco el mítico duelo al atardecer… no hay ni una persecución trepidante a caballo o tan siquiera un mísero disparo… THE POWER OF THE DOG es en realidad un drama poderoso e interesante en medio de las planicies de Montana, es una pieza astutamente urdida que intensifica la tensión conforme avanza (sin rumbo aparentemente) y que se cocina a fuego lento teniendo como principal ingrediente la compleja aridez psicológica de sus personajes: ahí donde parece que no pasa nada, sucede todo; al grado que convierte a ovejas en perros inmisericordes y a lobos en corderos.

La historia es tramposa partimos de una justificación que no sabremos en dónde parará pero que marca la película entera. Luego una escena cotidiana: vaqueros arreando el ganado, luego un hombre sucio entra a la casa y toma su banjo para descansar (Phil), charla con su hermano que toma un baño (George); al día siguiente salen a conducir el ganado, hace 25 años que lo hacen cuando su mentor Bronco Henry los inició en esos trabajos. Corte a un joven (Peter) que confecciona flores con papel y cartón y habla con su madre (Rose), la hostelera sobre tomar su cuarta para la llegada de los forasteros en su camino para vender su ganado; todo se moviliza a partir de una comida que finaliza con un acercamiento y una separación. El hecho es que con tan solo estos cuatro personajes Jane Campion compone un drama que muchos ven como la reelaboración de “The piano”: hay almas sensibles y almas duras, pero no creo que sea así…

THE POWER OF THE DOG es una cosa más perversa, cruda y esencial, tiene que ver con la masculinidad y sus formas “únicas” (antes que correctas o incorrectas) en una época áspera y enmarañada de transformación… puesto que se está en tránsito de algo más salvaje a una etapa casi cosmopolita y los hermanos representan estos extremos; Phil (un muy contenido Benedict Cumberbatch) es la raíz que se ha quedado (estancado) en las viejas formas asumiendo el papel que la sociedad le ha impuesto yendo en contra de sus sentimientos porque sólo se entiende a sí mismo en la reciedumbre y en la soledad, la cual está llegando a ser insoportable. En cambio, George (Jesse Plemons) “traiciona” estas formas encontrando las suyas, se va apartando de ese mundo, se vuelve más refinado, asume otro rol, y encuentra compañía amorosa en esa mujer a la que consoló un día. Y así, Rómulo y Remo se separan, todo lo cual provocará una presión descomunal que incidirá sobre todo en Rose.

No sé si sea una falla en la trama, el guion o simplemente no entiendo esa alma femenina puesta en la pantalla, las motivaciones, razones, sinrazones y demonios de Rose me parecen que no tienen un fundamento real, incluyendo el alcoholismo que desarrolla, pero sin duda sirven de detonante para desatar el drama (casi romano) con un giro de tuerca que se venía anunciando discretamente. El hecho es que el sufrimiento psicológico de Rose (una muy deteriorada Kirsten Dunst), su trastorno mental y ese estado generalizado de angustia es el detonante para que el verdadero Pete (un escalofriante Kodi Smit-McPhee) se revele. THE POWER OF THE DOG se sostiene por las actuaciones sumamente precisas que van conformando ese ambiente de tensión, figurara sin duda en la temporada alta de premios, Jane Campion sin duda aparecerá en las ternas gracias a que trabaja una idea desde el suspenso, sabes que algo pasará pero no qué o cuando… hasta que el ciclo se completa, la directora desarrolla ese mismo tema que la ha ocupado por décadas: que la debilidad puede ser más efectiva de la dureza.

De este modo, el que parecía ser la víctima de las burlas y del “deseo homosexual” se revela como la mente criminal que aprovechará el resquicio más insignificante en la armadura de Phil para cortar el mal de raíz. El film tiene algo de ‘The Talented Mr. Ripley’ (sin toda la música y los colores) e incluso de ‘Psycho’. En el fondo a todo el mundo le gusta pensar que es invulnerable… fuerte, pero nadie lo es del todo o siempre (ni siquiera los dioses)… la falla estructural persiste, en especial para aquellos que van en contra de lo que son (y lo saben): apegándose a las normas y los valores de una época especialmente monolítica, jugando el rol que se les ha impuesto o han adoptado cumpliendo con lo que se espera de ellos. Ese es el peor pecado y se paga por ello, pero quizá la falla más grande es haber confiado, bajar la guardia, dejar que otros vieran las sombras en la mente. Porque al final ¿Phil se merecía ese final? El pensador Enrique Rojas lo sintetiza mejor: “La convivencia es un trabajo costoso de comprensión y generosidad constantes, en donde no se puede bajar la guardia”. Ese es el poder del perro.

Enrique López T.

LA FORMA DEL VACÍO

Sólo las cosas tocadas por el amor tienen voz en el eco de los recuerdos.

Lo demás es un vacío que anda tras las cortinas con los pies livianos apagando la luz de los sitios que te han visto sonreír y morir a partes iguales como un actor frente al espejo, en medio de un teatro derruido.

Los lugares que amamos se pierden en la bruma del olvido porque básicamente se evapora el corazón de los hombres que los habitaron, se disuelven en un agua turbia llena de alegrías y desconsuelos.

Sobrevivirá quizá la forma del vacío que un día mantuvieron de pie los edificios, abiertas las calles al sueño o bombeando un blues doloroso en medio de un sábado de septiembre lluvioso.

Sobrevivirá el polvo que como un silencio los carcome por dentro hasta dejar el blanco de sus huesos.

Sólo las cosas tocadas por el amor retornarán de lo que dejaron ir… como a un destino secreto.

Creemos que algo sobrevivirá porque nuestra mente no soporta la idea de la nada a la que oponemos la forma del vacío como si fuera frente a la sed sobrenatural… una copa que espera ser llenada con el vino de los eternos.

Enrique López T.

POR SOBRE TODAS LAS COSAS LUMINOSAS QUE HAY EN LA NOCHE

Llegaron desde adentro las alas rojas que te han dado distancia y peso.

La velocidad de fuga se acelera con la fantasía o la música.

Sonríes a pesar de que te hirieron de tanto soñar el cielo.

Y con el presentimiento de la lluvia te preguntabas:
“¿cuál es la masa inversa de un pensamiento en cualquier laberinto?”

Y algo tambaleándose en tu mirada te respondía:
“…la sangre enamorada se encrespa y canta como un ciervo herido”.

Llegaron desde arriba los cantos secretos que te robaron los suspiros.

Y algo golpeando las paredes de tu sentimiento te buscaba en esas esquinas recónditas del trago.

El almanaque te dijo entonces que la amabas por sobre todas las cosas luminosas que hay en la noche, y más allá de las hojas que se llevaba el viento.

El vaivén marca un camino bajo la lluvia y un suspiro de humo que se parece al aroma de su cadera entre tus manos.

Y por esos acordes te fuiste perdiendo.

Corazón mío: ¡Qué complicado es estar enamorado!

Enrique López T.

STILBEIN (24): “ANNETTE”, LA QUEJA O EL CANTO, Y EL ABISMO…


“ANNETTE” no es para todos, Leos Carax tampoco… a veces ni siquiera para los que nos gusta su cine (sin importar lo pretencioso que pueda llegar a ser) pero eso hoy por hoy es una virtud en medio de toda la monotonía de lo predecible, por eso no tengo una resolución final: “ANNETTE” me despertó sensaciones disparejas, pensamientos contradictorios… atracción y repulsión entremezcladas, sigue siendo un viaje ácido al corazón de las emociones con pretexto de la música o la comedia, el crimen o el showbusiness y con una devoción especial a la estructura extraña (semi–clásica) de una especie de tragedia (semi–moderna, semi–antigua) pero entretenida, los minutos iniciales tiene esa alegría auto–reflexiva del cine que me recordó a “Everyone Says I Love You” de Woody Allen; se centra en la historia de una pareja de artistas: un comediante y una cantantes. Henry McHenry “The Ape of God” nos dice “estoy aquí para hacerte reír esta noche” pero no hace comedia sino reflexiones mordaces a propósito de nada y de sí mismo, pero que por alguna razón encanta al público, evidentemente es una crítica a standuperos y fauna similar. Y Ann, una cantante de ópera hermosa y aclamada por sus exquisita voz (que me resultó chocante y vacía) adorada por su público que brilla en escenarios faraónicos y expresionistas. Son la pareja del momento y seguimos de cerca su ascenso–matrimonio–nacimiento de su hija–caída… caracterizada por cierto por una especie de presagio “cómico” al estilo griego y coloreado por la maldición bíblica de Caín (la mancha en la mejilla de Henry), porque la última parte de la cinta tiene un ánimo demoledor y criminal incluyendo la explotación infantil en el mundo de los espectáculos. Lo dicho: “ANNETTE” es un ejercicio auto–reflexivo que se arriesga como quien lucha contra su propio reflejo y la masa de contrarios, es un experimento espectacular que se pierde y reencausa para llegar a un abismo después de dar un paseo por las posibilidades del cine, aún hoy entre los títeres y la pantalla verde, lo cual será festejado por los fanáticos incondicionales y para el resto quizá signifique un vacío y un sabor ácido. Pero incluso en este escenario de “fracaso” o de división Carax triunfará, su intención no es otra que despertarnos con ese golpe que sólo la emoción, cualquiera que sea, acomoda justo entre las costillas para que el alma se queje o empiece a cantar…

Enrique López T.

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN (3): TRANSGRESORES

1.- “JUNGLE CRUISE”: nunca he visto tan repuesto a Humphrey Bogart desde sus días de farra, nunca tan cachetona y rozagante a Katharine Hepburn… disculpen no me resistí a traer esta referencia directa, pero si se piensa en una pareja sobre una embarcación a vapor cruzando un río peligroso hay que pensar en ‘La reina africana’… ojalá JUNGLE CRUISE tuviera un poco de la escasez y la contradicción humana de la cinta de Huston pero tampoco hay que pedirle lo no que es… es sólo un divertimento para pasar el rato y para lanzar una nueva atracción en algún parque de diversiones de Disney: la maquinaria está bien aceitada y empieza a marchar más rápido a pesar de las continuas olas de la pandemia. Es una película de búsqueda y aventura, la protagonista está a la búsqueda del mito, su hermano es la comparsa cómica y el héroe (semi–trágico) busca completar su destino y encontrar un tesoro más preciado, pero el maldito amor se interpone. JUNGLE CRUISE trasgrede las leyes del tiempo y con ello las de la muerte. Si usted tiene apetito de eternidad o es un fan de los parques de diversiones de Disney le gustará… anticipando las intermitencias de la muerte o la fotografía final y los souvernirs que traerá. [Calificación: 4 de 10]

2.- “F9”: es increíble tener ya nueve entregas de Fast & Furious y que esté cumpliendo 20 años, una franquicia que estuvo a punto de morir pero la libertad creativa lo salvó, una franquicia que tiene fanáticos y detractores y también como yo fanáticos–detractores. ¿Cuál es el tema de esta entrega? No tiene la menor importancia… lo sustancial es que hay carreras enloquecidas, alta tecnología, viajes al espacio y una intriga internacional por el dominio o la salvación del mundo civilizado como lo conocemos pero sobre todo para solucionar cuestiones familiares que son las que más pesan, a sabiendas que: el pasado te alcanza y te rebasa por la derecha. F9 transgrede las leyes de la física tiene autos balanceándose como Tarzán, saliendo a la estratosfera y sus protagonistas se salvan sistemáticamente de la desgracia y la muerte. De hecho, se cuestionan de que nunca les pasa nada y eso es la mejor autorreflexión de una saga (olvídense de los multiverso) en mucho tiempo, esa conciencia es divertida y pone el acento en las posibilidades del cine de entretenimiento. Veamos qué nuevas locuras no traerán. Si usted tiene que resolver rencillas con su familia, le guasta la WWE y confía a ciegas en el poder de un motor de combustión interna, le gustará. [Calificación: 6 de 10]

3.- “INFINITE”: quizá la premisa es interesante: seres que recuerdan sus vidas anteriores al ir de reencarnación en reencarnación, superando no la muerte sino el olvido, el reinicio de la página en blanco pero la realización es decepcionante y grosera. Porque… ¿qué hacen con todo este conocimiento?, ¿acaso mejoran la humanidad? ¡No! pierden el tiempo y se enfrascan en una carrera idiota por evitar el fin de la vida porque el “maloso” ha perdido la fe (signifique lo que signifique) o ansia ver la cara de Dios quiere exterminar la vida (no vaya a ser que reencarne en rata) y terminar el bucle. La mayor transgresión no es a la muerte, la vida, la memoria, la historia o el olvido… sino un atentado contra la lógica… todo se centra en recuperar un huevo (sic) que produce ésta extinción masiva pero cuya tecnología pertenece al pasado, no es un artefacto mágico o espiritual, es simple tecnología que no se ha podido replicar en generaciones, valientes inmortales. Espantosa película. Highlander era infinitamente mejor y con un planteamiento más interesante. No quiero ofender a nadie suponiendo que les gustaría. [Calificación: 1 de 10]

Enrique López T.

SANTIFICADO

Alguna vez anduve por estos lares… recogiendo el azar que otros desdeñaron, cosas que me llenaron los ojos con asombro, con llanto o con esa embriaguez diáfana muy similar al olvido: bendiciones y maldiciones que tienen ese olor extraño de lo humano.

También conocí la locura que porta, desde siempre, una botella de espíritus, medio vacía, y una máscara roída que abre los ojos, puesto que duele más la conciencia que la amada ceguera que naufraga en la última balada de la noche, junto al último cigarro que nos regaló la soledad en una esquina que huía para siempre.

Hice mi camino y conocí ciudades vacías de tan atestadas, pobres de tan acaudaladas y basadas en sentimientos materiales que construyen vacíos en medio de la primavera… infame primavera… como todas las bestias de ensoñación romántica.

Supe pronto que el infierno está repartido entre todos los que tienen líneas en su mano, y nunca conocí fiebre más maliciosa que aquella que late e imagina, y canta, y vuelve a latir por encima de las probabilidades, sobreviviendo y durando; y es que hay que saber que las maldiciones florecen donde quiera y sin miramientos…

Pero les decía, alguna vez anduve por este mundo y aprendí que el corazón del hombre es un animal demasiado extraño, demasiado obscuro y violento como para pacer con las estrellas o junto a los corderos en el tan prometido y tan descuidado reinodeloscielos… puesto que sólo es eterno el fuego que nos mira morir el corazón en las tardes que marzo nos dejó en los labios…

Enrique López T.

CONTRACAMPO: “THE GREEN KNIGHT”, TRAIGO UN DESAFÍO, TRAIGO UNA AVENTURA…

Parafraseando a Joseph Campbell: La postura del caballero es decir «sí» a la vida, «sí» a la riesgo, «sí» al pecado, «sí» a la virtud, «sí» al error; «sí» a todo… Gawain y su historia con el Caballero Verde hacen buena esta apuesta y nos lanza de lleno a la correría en tierras extrañas brotadas del sueño y la magia. THE GREEN KNIGHT retoma el mito artúrico pero trabaja con su negativo con aquellas áreas obscuras que las hace luminosas además llena los vacíos sobre su jornada (en las que enfrenta a salvajes, gigantes que navegan las alturas y más peligros) hacia su destino y nos entrega una actualización adecuada a los tiempos que corren donde las virtudes de antaño no tienen mucha cabida en una época que abraza las posibilidades de lo vivido y lo no vivido, como si así multiplicara su vivencia haciendo de su precariedad la riqueza de la vida.

De este modo, la reconstrucción del mito es bella y compleja no se trata sólo de ensalzar a un personaje en su camino al heroísmo sino mostrar sus grandes fallas y sus profundas contradicciones las cuales coinciden con la de un grupo o una nación, de hecho Gawain como Arturo, Perceval, Lanzarote y Galahad representan la tradición fundacional de los Caballeros de la Mesa Redonda o de la Rama Roja, o de cualquier camarilla, cofradía, liga, o lo que sea; el individuo, un humano demasiado humano, puesto frente a grandes hazañas y sobre todo a pequeñas decisiones representa lo mejor y lo peor del grupo; que nos los engañen: Camelot como toda utopía presenta la gloria inalcanzable y la fallida virtud caballeresca, su naufragio debido sobre todo a la imperfección humana.

THE GREEN KNIGHT moderniza el mito y vuelve a Sir Gawain una figura que reconocemos a ciegas y con la que hemos crecido y desarrollado nuestro entendimiento sobre los mundos: el antihéroe… uno que fallará, y no, en la mayoría de las pruebas que como caballero debe librar y que fracasará frente a las virtudes del código de caballería que convierte a niños en hombres y hombres en caballeros… De inicio, en la cinta Gawain es un libertino que invierte su tiempo en mujeres y bebidas, la gran vida del terrateniente… cuya única gracia es ser sobrino del Rey Arturo e hijo de una poderosa hechicera (¿Morgan Le Fey?) quien está convencida que su hijo debe embarcarse en la jornada que le permita abrirse paso en la corte real, hay por supuesto un recuerdo de Macbeth claro y prístino como el bosque que avanza.

“Christ is born” y Gawain nacerá para la aventura: en la fiesta de Navidad entre brebajes y hechizos con hambre de historias Arturo invita a su sobrino a sentarse a su derecha y ante la invitación del rey para escuchar un cuento, un mito o canto de su propio significado o presenciar un espectáculo irrumpe en el salón real un Caballero Verde sobre un caballo (no verde pero hubiera sido hermoso) y se oye una voz elemental salida de la piedra y el aire, proponiendo un “amistoso juego navideño”: que cualquiera de los caballeros presentes sea el más valiente de sangre y el más salvaje de corazón, dé un paso adelante, tome las armas y trate con honor de asestarle un golpe reclamando su hacha, la gloria y las riquezas que conlleva. “En caso de que asestara un golpe, dentro de un año y después de Navidad, debe buscarme más allá, a la Capilla Verde, seis noches al norte. Me encontrará allí, doblará la rodilla y me dejará devolverle el golpe.”

“Ya sea un rasguño en la mejilla o un corte en la garganta, devolveré lo que me fue dado, y luego en confianza y amistad nos separaremos.” La escena es impactante, visual y sonoramente, el efecto que consigue es convencernos que estamos frente a la presencia de una fuerza supranatural. Y sin embargo, la película tiene una deuda, faltó el ” ¡TRAIGO UN DESAFÍO! ¡TRAIGO UNA AVENTURA!” que retumba en el salón, el famoso reto de este personaje metafísico que produce miedo y curiosidad a partes iguales, representa el ciclo de vida, muerte, renovación, el ciclo de las estaciones. Gawain acepta el desafío. Aún hay un comedimiento: “¿Entiendes este desafío?”… una insistencia: “Recuerda, es solo un juego”. Pero la desproporción vive en el corazón de Gawain que como Ricardo III suplica no por un caballo sino por una espada. La sostiene. El caballero verde se inclina… nuestro antihéroe le corta la cabeza de un tajo como quien corta un melón.

El juego se ha iniciado: el caballero verde se incorpora, recoge su cabeza, sube a su caballo y le recuerda que deberá pagar la visita dentro de un año. Tanto poder resonará en las mentes de muchos. El juego debe completarse. Hasta aquí el pasaje más famoso del mito. David Lower con su bella cinematografía poblará el espacio y tiempo desde este punto hasta la resolución final dentro de un año con reflexiones sobre la vida mundana y espiritual de Gawain y sus aventuras: la elipsis es bella y fecunda, vemos farras, peleas, títeres, charlas de corazón con su amada hasta que el tiempo se cumple. Cada imagen de aquí en adelante tiene un doble simbolismo: cristiano y pagano, de luz y obscuridad, de virtud y vicio, que lanzan ese mensaje de éxtasis sobre la vida y su trascendencia.

La madre de Gawain lo dota de un cinturón verde de protección, lleva otros artilugios como un escudo con un hermoso retablo, una espada… un cascabel. Se pone en camino sin saber a dónde va y son los niños los únicos que lo acompañan como a su campeón. Por el camino se encontrará con aventuras que lo ponen en aprietos pero su voluntad de seguir es impresionante. No hay un elemento sobrenatural en completar su voluntad como si fuera el elegido de algo, es sólo su deber (la ética del anti–héroe en acción, es un profesional). Lo portentoso está afuera: gigantes, fantasmas que guardan una historia que en cierto sentido David Lower ya contó… bandidos posesos, y la aparición de un magnífico zorro a la vez un compañero y un protector mágico que en cualquier momento pudo haber dicho “Sólo se conoce bien lo que se domestica”, en todo caso encarna la duda interna de Gawain.

Si la jornada tiene como objetivo poner a prueba las virtudes caballerescas, este moderno Gawain fallará consistente y miserablemente en las virtudes caballerescas: No es piadoso con el caballero a quien corta la cabeza. No es generoso con el carroñero que le indica el camino. No es cortés con el fantasma que le pide recupere su cabeza. No es compañero del zorro al que rechaza. No es valiente cuando tiembla frente al golpe del destino que viene de regreso. No es casto con la esposa del cazador ni respeta el hogar de su anfitrión. Y no mantiene su honor al no cumplir con su promesa. Es decir, la mayor falla de Gawain es decirle no a la aventura, no al código, no a la vida. Bajo esta perspectiva THE GREEN KNIGHT es bastante osado, deconstruye el mito y lo vuelve a montar para que entre en nuestra época sin rechazos.

Tengo que reconocer que he encontrado en David Lower un maestro del tiempo… adelanta motivos: el cinturón (faja o liga) verde así como el zorro son tramas que aparecen al final en la leyenda y se unen directamente con el desafío original y el motivo central: el valor y la lujuria… llama mi atención el juego de los espejos que desdoblan el amor, el deseo y el matrimonio por conveniencia (temas preferidos de los poemas medievales): las mujeres que son el “interés amoroso” de Gawain aparecen en el pasado y en el futuro tomando en cuenta que su “eterno presente” es este viaje para completar su destino, coloca a ambos lados las posibilidades. El hecho de que adelante estos elementos y reparta en los espejos el “conflicto romántico” no tiene otra intención que esparcir su poder simbólico a lo largo y ancho de la película, haciendo que la cinta muerda su cola y movilizarla hacia terrenos de lo peligroso la historia: como si la magia, el orden, y la fuerza contenida en esos elementos se desbordara.

Con eso traza círculos que va completando como si “Gawain viviera muchas veces su vida”. Esto supone un gran homenaje al mito: es ambiguo, abundante, intenso, críptico, emocionante, pagano y religioso y se deja descifrar hilo por hilo, espero dé mucho para las conversaciones y soliloquios. Pero THE GREEN KNIGHT es también un gran homenaje a “The Last Temptation of Christ” y por ello a Nikos Kazantzakis, Paul Schrader y Martin Scorsese, creo que es evidente… visualmente tiene el mismo efecto lanzarnos hacia los hechos que se encadenan y caen como fichas de dominó para emparejarnos de súbito con el exactamente el mismo hecho que desencadenó todo (con una variación shakesperiana) pero mayormente plantea exactamente el dilema de nuestro señor Jesucristo… ¿y si hubiera sucumbido a la tentación de ser un hombre común y corriente, y si no hubiera muerto en la cruz, y si no hubiera muertos por nuestros pecados?

Y en ese sentido el ideal cristiano de los caballeros, y su búsqueda del grial, completa otro círculo perfecto. El mito es mucho más bello, sutil y lleno de esperanza: a pesar de todas sus fallas y derrotas Gawain conserva su castidad y honor… El Caballero Verde que le pide tres veces estirar su cuello pero sólo recibe un pequeño corte en el cuello por no haber entregado la faja verde su anfitrión con todo el caballero falla pero eso le permite consumarse como caballero. Pero en la película traiciona la casa que lo albergó y no entregar la faja verde lo llevará al desplome de su existencia, algo recuerda de nuevo a la profecía de las brujas hacia Macbeth: “Not so happy, yet much happier”.

Así que Gawain huye y logra tomar el reino pero lo pierde… cuando lo ha perdido todo entiende que fue su huida, su renuncia, su traición, su deshonor por no haber completado el juego y vivir de una fama falsa lo que ha provocado tanta muerte y devastación. El karma también es verde… Gawain se retira la faja y el cauce natural se reanuda, un ciclo se ha cerrado y otro debe comenzar. THE GREEN KNIGHT es una de las mejores películas del año y de los últimos tiempos, hace su propia lectura y reinterpretación de un mito hermoso y profundo: David Lower, sin duda uno de los cineastas más interesantes mezcla profundidad con aventura y riqueza visual, pero cada escena, cada motivo tiene su miga y su vuelta de tuerca. Supera la forma innovadora de “A Ghost History” y es más encantadora dentro de las formas clásicas que “The Old Man & the Gun”, ya esperamos sus próximos trabajos.

Dev Patel hace una creación de Gawain entre la duda, el miedo, el arrojo y el arrepentimiento, Alicia Vikander en su doble papel es dulzura y sapiencia pero siempre sensualidad y deseo, Ralph Ineson como El Caballero Verde es poder y circunspección. La riqueza visual es apabullante sobre todo por los contrastes de colores, texturas y profundidades, el sonido está tan bien trabajado que la madera cruje con la misma violencia o la misma doctrina de la aventura. En suma una gran película sobre un mito de antaño, sobre el miedo y el deseo, grandes señores de estas épocas. Francisco de Quevedo lo dijo mejor y más bello en “Muestra el error de lo que se desea y el acierto en no alcanzar felicidades”:

“Si me hubieran los miedos sucedido
como me sucedieron los deseos,
los que son llantos hoy fueran trofeos…”

Enrique López T.

STILBEIN (23): “CODA”, MASA Y ENERGÍA

Me gustan las películas de gente que trabaja arduamente: obreros, campesinos, pescadores… en ese aspecto CODA ya tiene mi favor… se le ha criticado por su extrema dulzura (es una película Disney, qué esperaban) pero sin duda es un buen trabajo surgido del encanto, tiene ángel y estrella; trata sobre personas inverosímiles que se sienten reales y esta hecha de puro sentimiento, no exijan más… es honesta y clara en su declaración de principios (pero tiene su miga en la relación madre e hija). CODA de Sian Heder es como el hijo que tuvieron “Wiplash” (pero menos enferma), “A Star Is Born” (para adolescentes), “Sound of metal” (pero sin las adicciones), The Perks of Being a Wallflower (pero menos poblada), poco de “Glee” (la cual se menciona) y hasta “Music of The Heart” o “Profesor Holland”. De hecho, Eugenio Derbez (quien me sorprendió gratamente como Mr.V) tiene los mejores diálogos y una buena actuación porque hace una parodia descarada pero bien medida del maestro que lleva a la realización de sus sueños a su aprendiz, Ruby Rossi interpretada por Emilia Jones la cual tiene su camino andado pero sin duda aquí está inolvidable. Sobra decir que la familia de Ruby es sorda y que los actores que la interpretan también, no sé si por “honrar” a la comunidad sorda o por la corrección política pero para mí no hace diferencia, tampoco que sea un remake de una cinta francesa: la película está bien hecha y el trabajo de sonido tanto de los número musicales como de los silencios es buena, no llega al trabajo artístico de Sound of Metal pero funciona apelando de nuevo a la emoción. CODA se basa en la idea que la música llena los vacíos existenciales y que le da una identidad a las personas, masa y energía, un “yo propio” si me permiten la expresión a esta esforzada joven que va sorteando con y sin su familia las dificultades de su vida: ya saben la revelación del amor y la elección del camino. Quizá sea convencional pero hace bien su trabajo y consigue a lo que toda película debe aspirar: entretener, mover algo dentro de ti y lanzarte a buscar algo más, en este caso el soundtrack que se disfruta muy bien en estos días de lluvia y encierro.

Enrique López T.

LAS MEJORES (1): CITIZEN KANE, VERTIGO, BLADE RUNNER…

  1. Me parece que Citizen Kane del misterioso Orson Welles es la mejor película de la historia del Cine con mayúscula: en esencia trata sobre el ser incompleto y el ser que se autodestruye; todos somos seres incompletos pero algunos son más rabiosos y espectaculares en su autodestrucción. Es entonces una película de demolición de edificios y catedrales.

  1. Vertigo del gurú Alfred Hitchcock es la mejor película de todos los tiempos: aborda de forma sumamente perversa y atormentada cómo la obsesión de un hombre define su vida y la de su amada, dos veces; nos dice que querer recuperar el pasado puede sacrificar el futuro, es decir, eliminar cualquier presente. Es entonces una película sobre viajes en el tiempo.

  1. Blade Runner es la mejor película de cienciaficción y de cualquier género y época: tiene de todo amor, acción, parricidio y atiende el único problema verdadero: la muerte… lo que le da su límite y su forma… no su contenido; el mensaje es claro: ¡qué distintos seríamos si fuéramos dioses! Es entonces una película sobre los dioses que inventaremos.

Enrique López T.

CORAZÓN 3 (INVENTARIO)


Podría, por supuesto, morir en el intento:

confundiendo amor con deseo
y muerte con amor
y dolor con amor
y amor con apasionamiento
y lo que sea con el amor que…

a veces,
está tan solo
que he pensado comprarle un televisor.

Por otro lado, soy optimista con lo que respecta al dolor:
ha demostrado gran talento y fuerza de voluntad:
ayer calculó con unos simples garabatos
la permeabilidad magnética en el vacío.

Espero que pronto tenga el nivel
para encargarle mi declaración anual de impuestos.

De lo demás que ocupa las estancias del corazón
no vale la pena ni hacer el inventario.

Enrique López T.

FOTOGRAMA: SIN SEÑAS PARTICULARES, LARGO CAMINO HACIA LA ESPERANZA

“Amar es buscar y ser buscado
al mismo tiempo.”
—Yukio Mishima

Hay muchas virtudes en SIN SEÑAS PARTICULARES quizá la principal es que tiene la valentía de empatar las aflicciones de seres humanos que se sienten reales y no como meros personajes con una o varias problemáticas sociales ciertas y despiadadas que demuestra que la vida en México sigue siendo incierta y cruel en ciertas geografías y estratos sociales por más que “se tengan otros datos”; la cruda realidad siempre acaba por imponerse y como un río de fuego llena los cauces quemando las raíces y deja a personas al aire, llorando sobre tumbas que se encuentran a cada paso.

La película de Fernanda Valadez es la prueba fehaciente que se puede mostrar la herida abierta de la migración, la desaparición y el asesinato de personas en nuestro país mediante una ficción inteligente, severa por verídica, y hasta poética que brilla como el agua en el desierto de películas que evitan estos temas porque duelen de verdad. Pero SIN SEÑAS PARTICULARES no te permite desviar la vista, sino que sigues con especial cariño y atención a las mujeres y hombres que buscan no perder la esperanza.

Partimos de la absurda “normalidad” en la que dos mujeres buscan a sus hijos desaparecidos al intentar cruzar la frontera para ir a trabajar al otro lado, atraídos por el “sueño americano” o el simple resplandor de dejar el polvoriento paisaje habitual y lograr “algo”. Una de ellas, quizá la más afortunada, identifica el cadáver de sus hijos en una fotografía que son los testimonios que la muerte surca los caminos alejados de las grandes ciudades en lugares dominados por fuerzas extrañas.

La otra mujer, Magdalena, emprenderá un largo camino para encontrar a su hijo o al menos un indicio de su paradero, no está claro si sabe en su corazón que no está muerto o si se niega a creer en esa corazonada sorda, el hecho es que la duda le carcome el alma y sabe que no la dejará vivir: “…tengo que saber…”. Prefiere echarse al camino con un poco de dinero, una fotografía que guarda como una reliquia y una mezcla entre sinceridad, piedad y fortaleza que le abrirá muchas puertas; y como en toda road movie se encontrará a otros en una situación parecida, advirtiendo que es un problema generalizado sin importar el nivel socioeconómico.

La enfermedad social avanza… todos los que están en esta situación cruzan un vía crucis similar: yendo y viniendo del ministerio público, desde los escritorios donde se abren carpetas llenas de horro o se apilan y empolvan miles de expedientes hasta entrar en los depósitos de cuerpos cuya suerte es la fosa común, de las lágrimas de aceptación hasta la resignación por cansancio y burocracia… y si esto no sucede se va más allá, siguiendo un rastro, no de migajas, sino de sangre que los hace recorrer albergues, pueblos fantasmas, casas abandonadas hasta llegar al final, hasta la noche en el que diablo sale a cazar.

La brutalidad está presente en cada milímetro de la cinta tácita o abiertamente, sin embargo, posee una belleza extraña lleno de voces en off como si todo fueran una confesión hallamos también el sonido de los pasos en el polvo y la hierba o el crepitar del fuego, lo mismo con la imagen, para evitar la asfixia la fotografía le da aire a la película con encuadres a cielos puros, hojas, piedras, ríos, grandes extensiones de agua, luces de la ciudad, el lenguaje propio del cine habla por sí mismo. Los pocos diálogos son contundentes y le dan una dimensión mística de horror al giro de tuerca final.

Alabamos las películas que guardan giros y sorpresas, SIN SEÑALES PARTICULARES borda uno de los mejores y te provoca un vuelco en el alma: algo fundamental me sucedió primero el planteamiento ácido de la violencia me hizo naufragar me preguntaba: ¿por qué hacen eso? Pero no hay respuesta no se puede racionalizar la brutalidad, el relato del sobreviviente en otro idioma viste la escena sin quitarle un gramo de horror al contrario uno cree de verdad que “La libertad del diablo” existe. Del mismo modo, la película tampoco te permite juzgar desde una “superioridad moral” sino empatizar y repudiar esa maldita realidad que pone a los personajes en un trance absurdo y doloroso.

Al final Magdalena cierra el ciclo y consigue una tumba donde llorar. Pero después de este largo viaje sobre los hombros de una de las mejores películas (mexicanas) del año encontrarás algo en tu espíritu: una especie de arenisca, de recelo, de incomodidad… la conciencia de que esto debe resolverse de manera definitiva. El reto no sólo es no perder la esperanza de encontrar vivos a los desaparecidos sino que estas situaciones sean la excepción y no la regla en el México profundo, empecemos por unificar datos y realidades; negar los problemas y querer decretar un mundo perfecto es el mayor crimen que se puede perpetrar.

Enrique López T.

STILBEIN (22): “THE SUICIDE SQUAD”, LA LOCURA COMO LIBERTAD Y LA LIBERTAD COMO ENTRETENIMIENTO

“¿Juntar villanos para combatir villanos?
¿Qué clase de idea es esa?”
—Batman, Lego Batman: La Película

“Si nunca has sido odiado por tu hijo,
nunca has sido un padre.”
—Bette Davis

“La locura es como la gravedad, ¿sabes? Todo lo que hace falta es un pequeño empujón” dice Heath Ledger alias El Joker en ‘Batman: El caballero de la noche’ y esto es más que evidente en la más reciente entrega del escuadrón suicida en más de un sentido: James Gunn le ha dado ese pequeño empujoncito al concepto para que la locura atiborre la pantalla y generar la sensación que estamos leyendo un cómic (edición especial) más cercano al MAD que a la línea infantil de DC: violento, políticamente incorrecto, sangriento, satírico a veces sardónico, absurdo, chocante y hasta repulsivo… lo cual para estos tiempos en una virtud. “THE SUICIDE SQUAD” es a la vez un reinicio, un remake y una secuela: tenemos a una bola de mercenarios “Task Force X” que en mucho recuerdan los “Doce al patíbulo”: mugrientos, obscenos, golpeados por la vida, lejanos de sus días de gloria, hundidos en un hoyo… son poderosos sin duda pero no “a la Superman”… su verdadero valor radica en su chifladura, en los poderosos traumas que guardan y gracias a los cuales se lanzan sin medir consecuencia, sin miedo al dolor y a la muerte, lo cual los hace asesinos eficaces y carne de cañón de primera…

Se subraya muy bien que algo que los hermana es que todos tienen “cuestiones (buenas y malas)” con sus padres o madres, que fueron entrenados para ser máquinas letales y que tienen uno o varios talones de Aquiles lo cual los hace proclives a ser chantajeados por la siempre compasiva Amanda Waller (una Viola Davis cumplidora). Lo anterior les da dimensión a los personajes tanto que nos preocupa su suerte y nos duele cuando “salen de escena”. Y es que “THE SUICIDE SQUAD” replica y multiplica para DC lo que Deadpool hizo para Marvel, llevándolo a otro nivel… James Gunn se atreve a prescindir de personajes “importantes” que tienen su repercusión para subirle el volumen a la cinta y a sabiendas que hay más tela de donde cortar o que, como en los cómics, resucitar es fácil. Idris Elba como Bloodsport es el antihéroe que la cinta necesitaba y John Cena como Peacemaker el antivillano que la saga necesita para ampliar este contradiscurso gringo patriotero, no en vano durante la aventura liberan a un país bananero que me recordó a la Cuba de Castro (Joaquín Cosío, fantástico). La rivalidad está dada y hay que explotarla. Daniela Melchior como Ratcatcher es el corazón de la película une y moviliza, si bien su habilidad es asquerosa, desde Ratatouille no sentía tanta aversión y atracción. Sylvester Stallone nunca ha tenido mejor dicción: es un Lawrence Olivier con dientes y escamas.

Margot Robbie como Harley Quinn sigue siendo la belleza y el espíritu libre (incluso sexualmente) forjado a base de chifladura, un corazón roto, ternura, ferocidad y originalidad, hay un breve momento de absoluta genialidad en la que recuerda a Groucho Marx, lo cual es mucho decir, pero está a esa altura y momentos de despliegue físico que vuelven realidad sus serie animada, los fans están (estamos) contentos a rabiar. Pero esto no es fortuito hay un guión detrás y detrás historias interesante con su miga por más que tengan al Patricio de Bob Esponja o sino pregúntenle al Detective y al hijo de Kripton los dolores de cabeza que le produjo o la amenaza mundial que representó. “THE SUICIDE SQUAD” es bestial y grandiosa, sangrienta y chocante, un excelente ejercicio de delirio que fluye bien, te entretiene y lo más importante sientes que los superpoderes están fuera y que los personajes son tan vulnerables como tú mientras estás atento a ver cómo salen de tanto lío absurdo. Un buen entretenimiento por favor no le pidan que resuelvan sus dudas sobre la creación o sus problemas existenciales. Esperen secuelas.

Enrique López T.

PARA SONREÍR…

Te he visto con otros ojos durante años: limando de la obscuridad tu presencia que se multiplicaba hacia lo infinitamente pequeño, minando de la luz tu imagen clara que se perdía de tan gigantesca… acentuando el tiempo en sus anaqueles de flores sobrevivientes… y sólo tengo esta sombra aromada y fría en sus ternura, y en sus afluentes amados, que huye por las hebras del espanto cuando todos cerramos el oído temiendo la pérdida. Retumbas en esos muros que la memoria construyó para sonreír en secreto.

Enrique López T.

CARNICERÍA

Ciertas ideas viven para ser sacrificadas en el altar de la medianoche
cuando las esencias se vacían demasiado rápido
y las canciones tristes surgen de las memorias
y los silencios incomodos.

Ciertos sentimientos también, por supuesto,
sobre todo si están contagiados de rabia
o sueños envenenados.

Y lo mismo aplica para ciertos deseos
que no saben atarse las manos.

Suspiremos y cantemos por los que se marchan.

Dos ideas sacrificadas nos alimentan esta noche.
Un sentimiento nos dará de beber mañana.

¡¡Ah…! Pero el deseo ha escapado!

Enrique López T.

FOTOGRAMA: PIG: TRUFAS ANACORETAS, PAN DE BÚSQUEDA Y NOSTALGIA… Y UNA CANCIONCITA TRISTE, HERMOSA

— Do you still make your salted baguette?
— Robin… I do still make it
— The same recipe?
— Same récipe

Siempre tengo presente una hermosa escena de Million Dollar Baby que me conmueve de manera especial y sintetiza el alma de la película: Maggie y Frankie regresan de ver a la madre de ella, paran en una gasolinera, hay una niña con su perro… luego vemos al auto internarse en la noche (a la Ford… de derecha a izquierda): Maggie cuenta la historia de su perro de la infancia, Axel, que tenía las patas traseras tan mal que se arrastraba por toda la casa y el pasaje feliz en el que su padre (enfermo en esas épocas) un día entre risas y cantos lo llevó al bosque, para no volver; la guitarra de Eastwood ahonda el efecto… pocas escenas expresan esa nostalgia pura que sostiene nuestra vida cotidiana, vivimos con ausencias que pesan y emergen de vez en cuando sentimos nuestra propia insuficiencia… Terminan en un lugar entre ningún lado y un adiós, donde sirven el mejor pay de limón, la comida y la compañía les devuelven la sonrisa…

PIG está cocinada con mucho de los ingredientes de Million Dollar Baby: la obscuridad, el silencio, la música dulce y devastadora, los diálogos sencillos y categóricos, pero sobre todo la melancolía y la emoción de personajes a los que al parecer no les queda nada en el corazón y, sin embargo, siguen… por un camino hasta sus últimas consecuencias, no son condescendientes con el espectador, no son películas insípidas, sus finales son extraños para esta época que anhela las niñerías. Estamos frente a dramas y el de Robin (Nicolas Cage) es meditativo pero agitado en su búsqueda: la violencia física está a la orden del día pero como una expresión de las hondas caídas del alma que surgen de la confrontación con su pasado, hubo un antes… y quizá haya un después.

PIG es un (anti) John Wick que sufre de melancolía profunda, no pertenece a un mundo secreto de asesinos sino que se mueve en la “ficticia escena de la alta cocina” y juega a la defensiva, recibe más golpes que lo que da pero puede dejarte en la lona con su talento especial; es un “Ratatouille” existencial para gente meditabunda que camina en el arroyo de la vida, incluso un “The searchers” llevado a los crueles y confusos parajes de la ciudad y los recuerdos. Hallamos al protagonista en la rutina que le da sentido a su destierro: Robin y su cerdita buscan trufas por el bosque (aunque es raro que el hombre llame a su compañera y le convide de los hallazgos), cada jueves le entregan la mercancía a Amir, un joven mercader de delicias, su único contacto con el mundo exterior a cambio ingredientes para asombrosos paltos rústicos y algunos enseres para seguir viviendo en el aislamiento.

Es claro que este hombre hirsuto y desaliñado ha sufrido una enorme herida, no huye de alguien sino de algo, del dolor; fue empujado al bosque donde espera el final (literal) del mundo… mientras tanto ha logrado junto con su cerdita una buena vida, con lo necesario y algún lujo, todo es la vez escaso y opulento, simple y complejo, logró la idílica existencia de los epicúreos. Pero nada puede quedarse en un estado de gracia… sobreviene la noche, los lobos rondan: la cerdita es secuestrada por unos malnacidos. Robin despierta del nocaut y empieza la búsqueda, este inicio tiene el sabor de los mejores platos: una idea original que nos recuerda algo conocido… todo es contraste, partimos de una situación extraña para conectar con algo humano y terrenal, para llegar al mejor puerto después de una jornada nocturna en medio de un universo fantástico…

Todo es contraste de sabores: el mundo que conoció Robin se está apagando pero sobrevive de algún modo y a pesar de que recibe la maldición del olvido cuando le dicen: “Recuerdo una época en la que tu nombre significaba algo para la gente, Robin. ¿Pero ahora? No tienes ningún valor. Ni siquiera existes más” se liberó de su ego y su preocupación se centra en recuperar a su compañera conociendo ese mundo de oropel y cómo se comporta va de un “Club de la pelea” para meseros y cocineros hasta suites y casonas para hallar al autor intelectual del secuestro. Una vez que lo encuentra se encara con dolor y sutileza a la vida que cortó de tajo (como quien quita las cortinas para que la luz entre) y pondrá en práctica sus mejores talentos para lograr su empresa. En ese sentido se parece a Orfeo, se adentra en el infierno para rescatar a su Eurídice porcina y trae una época feliz a la mesa para ablandar un corazón de piedra.

PIG es la demostración definitiva que Nicolas Cage es hoy por hoy uno de los actores más talentosos y valientes, trabaja fuera de los convencionalismos de Hollywood, le está apostando a directores debutantes como Michael Sarnoski que tienen algo insólito qué decir, ha superado la propia broma de sus personajes o interpretaciones para ganar el respeto de propios y extraños. El Oscar es merecido pero se queda corto. Con Robin llega a un estado de nobleza insólita para actores de su generación lejos de la estridencia y más cerca de la sinceridad que punza. La escena en la que va al lugar que fue suyo por una baguette salada (con la misma receta) se une a esos momentos verdaderos del cine junto con Million Dollar Baby en los que parece que quien habla y quien interpreta es el alma misma de los personajes que se vuelven reales a través de la carne y la mirada de los actores. Esa es parte de la magia del cine.

Esta breve escena que termina compartiendo un pan junto con el final demoledor te regalan un nudo en la garganta y la certeza de haber presenciado algo trascendental, la canción de Springsteen le ponen la nota definitiva a una preciosa película: la belleza y la felicidad quizá tengan ese sabor cargado de lágrimas fidedignas. Robin dice que: “No tenemos realmente muchas cosas que nos importen” pero esta clase de cine no está en esa lista. PIG… la mejor película del año hasta ahora…

Enrique López T.

COLECCIONISTA

¿Has pensado en coleccionar olvidos? Quizá te convenga más que acumular poemas sin rima pero con bordes fieros en aquel rincón junto a las botellas vacías que derramó la vida, a propósito. No importa que las esencias se hayan esfumado de tanto evocarlas… queda esa onda expansiva: el ritmo, el ritmo… consubstancial a los huesos rotos, un ruido de fondo que te pierde en tu mismo éxtasis bíblico, una película velada que no sabes qué falsifica pero que enfiló tus pasos hasta este instante en el que le aúllas a la luna, bebes de su boca fría y las calles han salido a buscarte con antorchas y cayados. Las colecciones son para corazones esperanzados en cerrar de noche los ojos y no soñar absolutamente nada; por otro lado, tú me enseñaste que el olvido insistente no es amor sino poesía, quizá… maldita poesía inútil aunque tenga los bordes más euclidianos y la peor rima pitagórica que se ha visto en años.

Enrique López T.

DE PRONTO…

De pronto un grito en la lluvia. Un blues herido se aleja envuelto en llamas. Quiero decir algo que apague el dolor pero la curva se acerca a la fuga total, al no retorno. Podría poner en medio de la habitación un poema y dejar que macere anestesia… pero su descomposición también podría producir un perro de ojos azules que nos viera desde la infancia. Podría dejar sobre la mesa junto a los cadáveres que somos un silencio de tres pistas pero el tiempo se acumularía hasta romper el próximo instante obstruyendo el futuro quizá para siempre. Mejor es dejar que la lluvia se consuma en ese fuego o viceversa… lo que el corazón quiera…

Enrique López T.

ERRANTE (1): LITERATURA (1)

1.- La literatura ocurre entre el silencio y la palabra, más allá de la verdad y la mentira, en el centro mismo de la virtud y el vicio, del deseo y la necesidad; pero sobre todo en el vacío que hierve y zumba, sustentando lo Real. Es una vieja idea. Y es incompleta. También hay que considerar una interacción de signos que expresan más que lo que son individualmente, la forma es importante no sólo el significado.

2.- Alguna vez escuché que se escribe con las piernas… lo cual me lleva a plantear que la literatura es un juego limpio de ida de vuelta, entre quien ha puesto algo en el plano y quien lo toma para comprenderlo a su manera; quien dice comprender dice en realidad encontrar algo que haga mejor su vida, sabiduría la llamaban los antiguos. Vivir como si estuvieras bajo la mirada de Dios o de alguna mirada importante.

3.- Es un juego de inteligencias y la limpieza también se extiende en respetar al que está enfrente con lo mejor que uno tiene. El respeto al lector y el beneficio de la duda para el autor son fundamentales. Sobre todo porque como todo juego busca entretener. Reyes y vagabundos, ricos y pobres coinciden en los mismos lugares de entretenimiento y perdición. Uno de esos lugares es la literatura.

4.- Y todo entretenimiento quiere ser un arte, una forma, un contenido, un silencio, una palabra, un movimiento que conmueva por su belleza, que toque o acomode un buen golpe en el alma o cree un espacio propio ahí donde el ser es, aunque sea por un segundo. Por más místico que esto sea ningún artista, ningún saltimbanqui puede estar satisfecho como solamente la virtud, falta el oro y el laurel, la gloria y la agonía de la que también está hecha la literatura.

Enrique López T.

INUTILIDAD URBANA

1. La ciudad se derrumba en cierto sueño feliz que hace su propio destierro de las cuencas y las cunas del cielo; al fondo una mujer camina pintándolo todo de una realidad pasada por lluvia y quizá sonríe, ya saben quién es esa mujer, pero no digan su nombre bajo advertencia de morir en el acto. El sueño continúa hacia atrás como esas palabras que se rezan cuando uno tiene miedo.

2. Pero la ciudad sobrevive entregando sus propios sueños a una vocación genuina de exterminio y por supuesto de pecado viejo y nuevo. ¿Dios mío qué seríamos sin nuestros pecados que nos esperan en la obscuridad cuando regresamos a casa o nos siguen como perros? Los urbanistas nunca saben poner los colores en los mejores sitios para la perdición o el arrepentimiento.

3. Siempre estoy hablando de esta ciudad como si de verdad perviviera al nombrarla o destruirla en los sueños de los que todos huyen porque en ellos uno es irremediablemente feliz, pero en el fondo sabemos que la luz desgasta el polvo y agota a la curva que le acaricia la crespa, y que a pesar de nuestra devoción por el pecado somos débiles e insistimos en durar un día por encima de las posibilidades.

Enrique López T.

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN (4): CIENTÍFICOS Y ALIENS

1.- “A QUIET PLACE PART 2”: No sé si necesitábamos otra película sobre los aliens que guiados por el sonido y su hambre han arrasado a la humanidad ruidosa como es, devorándola y dejando a unos pocos sobrevivientes que andan por ahí regados cuidadosos de no pisar ramitas o tirar algún trasto. Creo que no… el final de la primera había acebadado hasta arriba en el desarrollo del suspenso. Pero ya que está aquí hay que disfrutarla y no pedirle mucho a su lógica: la segunda parte corre a dos tiempos, uno en el pasado que nos muestra cómo era la vida antes del arribo y cómo un día de verano y béisbol llegaron estas bestias aterradoras con sus brazos largos, muchos dientes y oídos de tísico; y otra en el presente justo donde dejamos a los Abbott con su nuevo integrante y su descubrimiento salvador. Sigue desarrollando el suspenso y el susto, si bien es más predecible al menos lleva a su “consecuencia lógica” el descubrimiento de la joven sorda. Fue algo que me molestaba de la anterior y que esta le da un poco de vuelta: ¿dónde estaban los científicos (etólogos, ingenieros de sonido, inventores del autotune, genios incomprendidos) que debieron descubrir que la fortaleza de los invasores era su debilidad? Sigue pareciéndose a una pesadilla y esta es su virtud principal. Si usted padece algún padecimiento en la audición, es campeón de natación estilo mariposa o amante de los días de radio, le gustará. [Calificación: 6.5]

2.- “THE TOMORROW WAR”: No puedo ocultar mi regocijo por esta película… a Dios gracias ningún superhéroe salva a la humanidad de su extinción: lo hace la milicia que para eso está, lo hace el ciudadano de a pie vistiendo su traje de todos los días, pero sobre todo los científicos que saben su negocio y explotan cuanto conocimiento tienen a mano, desde el viaje en el tiempo a la bioingeniería, para luchar contra una plaga de aliens pálidos como el diablo, bastante rabiosos, provistos de tentáculos y con un apetito feroz por la carne humana. Nuestros nietos han venido del futuro a pedir refuerzos porque esta raza de perros del infierno nos están acabando. En las cenizas del pasado está el fuego del porvenir o viceversa. El hecho es que un exmilitar, profesor y científico, es decir, un hombre de acción y de ciencia es reclutado para ir por unas horas a tratar de salvar el “nuevo” mundo. Por supuesto, es una colección de clichés sobre el viaje en el tiempo y las paradojas, líneas temporales, sobre el típico escuadrón suicida que logrará grandes hazañas y la resolución de los conflictos y traumas paterno–familiares a los que al parecer el universo es sensible. Y en esta época de pandemias, olas y vacunas es muy significativo que la ciencia de las respuestas. La película divide la acción en dos bloques, lo cual es un acierto. La acción llega a ser trepidante sobre todo cuando se enfrentan a la reina Alien en presente y en el futuro… Si usted cree en el ideal griego de la ciudadanía, si es bioingeniero o sabe de bioquímica, tiene traumas con su padre o está listo para pelear por la humanidad, le gustará. [Calificación: 7]

3.- “SPUTNIK”: Para completar el cuadro sobre los aliens y científicos traigo la película rusa de ciencia ficción del 2020 que con poco hace mucho, sobre todo con un guion que recuerda la claustrofobia, temor y dimensión desconocida de Alien, recrea la economía y temática de las películas serie “B” enclavando la cinta en la guerra fría, en la carrera espacial entre la URSS y USA. Tiene ese sabor y esa apariencia gris cemento y analógica por la cual se estudia la psique humana. La premisa es sencilla durante el regreso de un par de cosmonautas algo sucede, se estrellan y sólo uno de ellos, Konstantin, sobrevive. De héroe pasa a ser un espécimen de estudio ya que un alien ha hecho simbiosis con él y es necesario separarlo o algo más… ya sabemos que no hay que confiar de los gobiernos por más camarada que se presente. Hasta ese centro de investigación llega una psicóloga muy guapa, muy sensitiva, muy rebelde y muy inteligente. La historia es a la vez un homenaje y una reinterpretación de la parte psicológica del género y fluye bien, sobre todo en el descubrimiento, presentación y desarrollo del monstruo. Las actuaciones son buenas y los efectos visuales cumplen… el diseño del monstruo parece salir de las mejores pesadillas de Stephen King. De nuevo, y para alegría y honor de la ficción es la ciencia y la humanidad quienes hacen las diferencias. Si a usted es un camarada, lo convenció Marx a pesar de no haber leído nada de su obra, le gusta la serie B, Alien y su saga incluyendo Prometeo y Covenant, SPUTNIK le gustará. [Calificación: 6.5]

Enrique López T.

DÉJÀ VU

Anoche imagine que hoy imaginaba esta noche: los puntos de la sutura resplandecen con el mismo cansancio en el espejo que el silencio emergiendo de la tinta; y la música se disuelve en la lluvia con la misma belleza que los caballos se perderán en la velocidad de fondo, pero no para siempre. Junio extiende sus alas oleaginosas y nos revela el tiempo emergiendo de la hojarasca, es hora de cantarle al diluvio que promete arrancarnos de las fauces del trabajo y derivar un instante de pensamiento profundo, en el que uno recuerda e imagina parado con un solo pie sobre el abismo.

Enrique López T.

STILBEIN (21): “LUCA”, ITALIAN HOLIDAY O EL TRITÓN QUE QUERÍA VIVIR

El verano italiano tiene un encanto milagroso, como si la vida encontrara una plenitud sinigual que colma los sentidos en esos sitios puramente azules y en ese tiempo estival. El cine ha contribuido a esa mitificación: viven en la memoria de los cinéfilos la felicidad y el regocijo de ‘El talentoso Sr. Ripley’ con el mar napolitano de fondo y el jazz melódico; la renovación existencial de ‘8½’ o de ‘La Gran Belleza’ con ese donaire grandioso, pero sobre todo brilla el paraíso en los ojos de la infancia de Cinema Paradiso y la plaza del pueblo, tanto como la libertad sobre una vespa de Roman Holiday (La princesa que quería vivir). LUCA la más reciente película de Disney Pixar rinde homenaje a todas estas cintas y a otras, no sólo en la forma sino en el fondo. Se trata de una historia sobre la libertad y el crecimiento, nos dice que hay una imperiosa necesidad de salir al mundo y descubrirlo, no importa que seas un pueblerino, una princesa o un niño tritón, el alma humana en algunos seres es inquieta… LUCA también se trata sobre la familia, de su ausencia, apoyo, de vivir dentro y fuera con plenitud. Todo esto bajo una pequeña gran aventura pueblerina por la conquista de un triatlón peculiar encabezada por una niña pelirroja, Giulia, hija de una artista y un pescador manco cazador de monstruos marinos. La tripleta es completada por: Alberto Scorfano, un niño tritón que conoce parte de ese vasto universo humano y que encontrará algo más que cachivaches; y por Luca Paguro, el protagonista, que se lanza a la aventura guiado por su instinto natural de curiosidad y asombro; en sus ojos todo es un milagro, y como el héroe parte del trabajo de todos los días, para lograr cambiar al mundo. Aquí reside su única falla la transformación de mundo se siente demasiado fácil, traicionando sus propias reglas sobre el miedo a lo desconocido, o el miedo al otro, pero está bien es un cuento infantil, una pieza ligera y bonita, llena de encanto justo para disfrutar con la familia en el verano, no todas las películas deben ser un ensayo filosófico… déjense llenar por el azul mediterráneo, la alegría y el gozo de los placeres sencillos de la vida.

Enrique López T.

PRIMERA QUINCENA

1. Tengo la certeza que en ese sitio, justo ahí y en ningún otro latido, empieza el infinito.

2. Me pidió una moneda, le di dos cervezas.

3. Hay días que uno despierta con la sensación bruja mutante de creer en la gente… o con la idea caníbal barroca de adelantarse una década.

4. De pronto soltó una lágrima y una carcajada.

5. Arden también en frío…

6. Tan espantoso como un espejo que te espía y te juzga.

7. El año es 1999, tengo la certeza que pronto acabaré el poema, veintidós años después no encuentro la última palabra.

8. Me pidió un trago… le conté una anécdota.

9. En ningún momento deja de llover y eso, a estas alturas del azar, es una especie de esperanza…

10. Al mismo tiempo una anhela dormir un minuto entero y recuperar esa misma década.

11. En una cabeza tan cansada como la mía sólo quedan 30 monedas cayendo en la arena como tiempo en una clepsidra.

12. Ciertamente odio a todos, menos a los peluqueros viejos y a los niños sentados en una banqueta.

13. Finalmente en este país no tenemos tejados, tenemos azoteas… y eso lo dice todo y agregar algo sería como escuchar aullar a un perro en mitad de una misa.

14. La poesía es el fuego que nos envuelve mientras soñamos y esa luz que bebe el agua de nuestra vida.

15. La palabra es…

Enrique López T.

LIBELLUM (2)

7 de mayo de 2021, viernes,
madrugada pasada por música y lluvia

Por demasiado tiempo has sido inexistente, quizá un recuerdo dentro de una cámara rota, un zumbido en el corazón del universo o una sonrisa atrapada en una sala vacía. Como te amo no lo sé a ciencia cierta… pero lo creo… te profeso algo así como una adoración mística y te encuentro en esas pequeñas acciones que los descreídos creen un milagro. Del mismo modo, durante muchos años te he añorado con esa indiferencia fatal del enamorado o del maniático que busca el origen de todo, el motivo de lo demás y ese beso de tus ojos… Y por el contrario por breves periodos de sequía te he amado hasta la inquina, tú misma me lo dijiste: el amor es un caníbal. Nos sigue devorando esta ciudad con sus desgracias.

Enrique López T.

FOTOGRAMA: ORPHÉE, LOS TRABAJOS DE LA MUERTE Y EL AFÁN DEL POETA

“Si no existiera la muerte,
casi no habría poesía en la vida.”
Arturo Graf

Hay una relación perversa entre los poetas y la muerte: le cantan, la piensan, la idealizan, hacen de ella una presencia habitual, la desean, sueñan con ella… y anhelan tocar sus mejillas frías y beber de su boca ardiente la “vida verdadera”; en pago, la muerte les regala una visión, un ensueño, un destello, una esperanza de inmortalidad, quizá falsa… pero con sólo eso son felices y vuelven a llenar página tras página, kilómetros de película. ORPHÉE de Jean Cocteau pone en una cinta (sumamente idílica) este y otros motivos para desplegar todas sus teorías sobre el arte, la belleza, los sueños, el mundo sobrenatural en oposición a la realidad de este mundo. Con frecuencia, se ha visto que el cineasta francés modernizó el mito griego (desde su obra teatral de mitad de los veintes) pero yo creo por el contrario que la tergiversa, que la tomó y retorció como quien dobla una lámina de acero hasta ver no sólo su propio reflejo sino el de todos alrededor (de modo alterado) en el afán de retratar una época, que se quería a sí misma vitalista, neoclásica, moderna, desprovista pero en busca de ese sentido que los salvara.

Iniciamos con una panorámica de los legendarios cafés franceses de los cincuentas hirviendo de vida intelectual y artística, entre música, cigarrillos, bebidas y discusión, furor por todo lo alto, intensidad… ahí divisamos a un “héroe nacional” Orphée (Jean Marais) un bardo admirado, pero sobre todo odiado y envidiado por sus congéneres ‘beatniks’ y otros intelectuales habituales de esos tugurios; Orphée encarna la visión del poeta como un incomprendido, un sufriente incluso del éxito y la fama, un inconforme siempre en busca de forma y fondo, sobra decir que Cocteau se ve a sí mismo como esa figura que “fue y regreso a los infiernos” de la mano de su arte, en este caso de este poema cinematográfico de largo aliento. En la presentación también vemos llegar a la joven promesa de la lírica, Jacques Cégeste (Edouard Dermithe), acompañado de una delgada mujer, sumamente elegante y ceñuda… ‘La Princesa’ (María Casares); luego de una serie de eventos desafortunados entre el revuelo de una riña y la presencia de la policía Jacques es arrollado por unos motociclistas. ‘La princesa’ ordena que metan el cuerpo a su Rolls–Royce y a Orphée subir, y fungir como testigo. Se marchan. El sueño empieza.

Cocteau parte de un episodio “común” para introducirnos en un mundo onírico: desde las escenas siguientes sabemos que algo pasa, la voz desde la radio recita poemas bitnik, frases, números y repeticiones, luego ya en el Palacio de ‘La princesa’ vemos a los muertos levantarse y traspasar los espejos. Orphée está metido en todo esto sin entender nada. Desde este punto y en adelante es encantador ver los ‘efectos especiales/visuales’: la cámara lenta, la superposición de imágenes con paisajes en negativo fotográfico, la cámara en reversa, el cambio de eje (toma vertical), el primer plano, los planos medios, las trasparencias, los espejos de mercurio, todo para demostrarnos que hay una fuerza que subyace o que puede trastocar lo Real. En el fondo la obra de Cocteau trata sobre los límites de lo real y como el arte puede cambiarlo y construirlo a medida que lo falsea, como en un sueño. Orphée despierta tendido sobre un espejo enterrado en la arena… los días enmascarados sobrevienen. Con la urgencia de regresar a lado de su esposa pide al chofer de ‘La princesa’ lo lleve a casa. Pero una inquietud fue implantada en su alma.

Orphée ha escuchado el canto de las sirenas y es embargado por la poesía que emana del automóvil: números, sonidos, palabras, figuras de repetición, de omisión, de transformación. El chofer, Heurtebise (François Périer) se queda a acompañar al poeta y su esposa, ahí sabemos que cometió suicidio, poco a poco el mundo de los muertos y los vivos se empieza a entremezclar de la mano del deseo y el amor. De alguna forma, ‘La princesa’ es la muerte o una muerte entre otras y se ha enamorado del poeta, supongo que por eso mató a su competencia, para que gozara de toda la Gloria; del mismo modo el chofer de la muerte se ha enamorado de Eurydice (Marie Déa) que está embarazada. Pero la muerte es celosa, no permitirá que Orphée se pierda en esta insultante cotidianeidad, los poetas son más que simples hombres y lo quiere para ella. Así que La muerte “secuestra” a Eurydice y el poeta la persigue al más allá junto con Heurtebise, que es en realidad otro renegado… no un ángel, no un Virgilio sino el verdadero enamorado que va por su amada. En ese sentido, la figura clásica de Orfeo se desdobla en estos dos personajes: el anhelante que desea la muerte y el muerto que anhela la vida… nunca mejor encarnada que como una bella mujer en estado.

Pero todo acto de desobediencia o de iniquidad debe ser castigado… es curiosa la concepción del ‘Otro mundo’ de esta cinta, si hoy lo concebimos como un sistema burocrático para Cocteau (fiel a su época, al mito y a la tradición cristina) es un sistema de leyes donde los Jueces dictan la suerte de todos los seres, incluso en la jerarquía ellos están por arriba de La muerte, quizá son las Moiras que mantienen al mundo en cauce. Hoy las metáforas y la reflexión han desertado de las pantallas, por ello las alegorías de ORPHÉE que usa el cineasta son ricas en significados, impactantes. Aunque todas las presencias son temibles los motociclistas lo son más, son la reinvención de las keres… Cocteau le regaló al cine quizá la fuerza de la muerte sobre ruedas y con ello prefiguró “Easy Rider”. Y Orphée por su parte, es el triunfo mismo del poeta al conquistar —literalmente—, a la muerte, al lograr esa falsa inmortalidad y al “realizar su amor” y como todo amor verdadero es irrealizable… prefigura los motivos de la muerte prendada: desde Miroslava en “La muerte enamorada” hasta Brad Pitt en “Meet Joe Black” y quizá a “Vertigo” de Hitchcock, en tanto la infidelidad con la vida lleva al protagonista a la muerte y viceversa.

ORPHÉE es un juego de espejos que responde con otro espejo y que funciona en varios sentidos para reflejar mundos vivos en mundos ruinas y de regreso, con esto lograr cerrar el espacio y el tiempo atrapando al poeta en su laberinto, y por eso lo hace regresar a su habitación pasadas las seis de la tarde en el día más significativo de su vida… el día que consiguió la inmortalidad a través del sacrificio del amor de muchos, ¡malditos poetas son unos tramposos! El expresionismo (francés, y no–alemán) enriquece la película dotándola de una vitalidad y de una intensidad raras para estos tiempos donde el acento se pone en la prosa y no en la poesía, en la estridencia y no en el silencio, y menos en el desconcierto… Todo esto hace a ORPHÉE una de esas piezas que todos los leales al cine deben desentrañar, nada sustituye el esfuerzo y el gozo por entender y disfrutar el cine por uno mismo. También es un ejemplo vivo de las posibilidades del cine, se puede hacer mucho a través de efectos simples, usando a la cámara como un editor del tiempo y del espacio, de la presencia y la ausencia para imprimir en la mirada del espectador lo real y lo irreal, incluso ORPHÉE puede resultar una gran lección para los tiktokers de hoy día o de los creadores de lo que venga mañana.

Búsquenla… está en diversos sitios, recientemente fue el clásico del My French Film Festival del 2021 y si quieren completar la experiencia pueden ver la trilogía órfica: la antecesora “Le Sang d’un poète” de 1930 donde se prepara la tierra y los artificios visuales e intelectuales para ORPHÉE, en un terreno más surreal, y la ‘secuela’: “Le Testament d’Orphée” de 1960 donde Cocteau re–desarrolla la temática apuntando sus ojos al mismísimo tiempo, de esta forma vuelve la vista atrás y se contempla a sí mismo… en todo su esplendor y miseria. Ya lo decíamos siempre hemos sabido que la figura del Poeta (Jacques y Orphée) es Cocteau, nadie más, que con su pensamiento y astucias cinematográficas pasó se der el niño terrible a un padre fundador del cine no sólo francés; al lado de sus teorías, de sus formas extrañas, de su provocaciones y retos… persigue lo mismo que la Poesía: tocar al espectador en lugares del alma que el ser humano no sabía que existían. Alfonso Cuarón lo ha dicho mejor: “el cineasta que es honesto con lo que plasma en la pantalla, puede tocar partes profundas y oscuras del espectador. Y sentir”… Sentir.

Enrique López T.