EL ALARIDO DEL FUEGO

Voy llenando un frasco con las cosas no dichas. Pequeños pedazos de papel recortados con el insomnio en los que escribo tu nombre, y ciertas dificultades aladas, y algunas notas sordas, y ciertos colores invisibles, y varias escalas de latidos sin eco… y algunos caminos curvos que, como hojuelas livianas de nieve, arden de noche como casas… al mero contacto con tu recuerdo. Al final se filtra un hilo de sangre y todo explota en el aire denso de invierno. Baila pequeña estrella. Zumba divina libélula. Soy sólo materia que recuerda y calla, y no llega a ningún sitio, en cambio tú eres un silencio que se pronuncia con todo el alarido del fuego.

alarido

Enrique López T.

CONTRACAMPO: THE IRISHMAN, EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES

“La fuerza de una familia
como la fuerza de un ejército
se funda en su mutua lealtad.”
—Mario Puzo

“La lealtad es el camino
más corto entre dos corazones.”
—José Ortega y Gasset

“Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.”
—Rosario Castellanos

A principios de noviembre de 2019 Martin Scorsese aclaró lo que había cundido en redes sociales como un ataque a las películas de Marvel, no era tal y lo explicó, se trataba simplemente de pintar su raya y compartir su visión sobre el cine, el que hace y el que ama, escribió en The New York Times: “Para mí, para los cineastas que llegué a amar y respetar, para mis amigos que comenzaron a hacer películas casi al mismo tiempo que yo, el cine se trataba de revelación: revelación estética, emocional y espiritual. Se trataba de personajes: la complejidad de las personas y su naturaleza contradictoria y a veces paradójica, la forma en que pueden lastimarse unos a otros y amarse y de repente encontrarse cara a cara con ellos mismos”. Resulta no sólo una reafirmación de principios sino que a la postre anticipaba la motivación central de la tan esperada THE IRISHMAN, una película más de gángsters en la filmografía del director neoyorkino, pero a la vez planteaba algo nuevo y refrescante; como era de esperarse una vez más Scorsese reescribió el género, ahora con un ánimo revisionista y crepuscular, dotado con un dosis precisa de nostalgia, de violencia y algo más que la hacen en mucho sentidos una película más devastadora que otras.

Y efectivamente, Scorsese nos ha enviado en un viaje violento pero profundamente emocional, contradictorio y paradójico… con un inmenso catálogo de personajes y motivos perfectamente cinematográficos. THE IRISHMAN es un film marcado por las hondas contradicciones de los personajes, especialmente de la figura central, Frank Sheeran… “El Irlandés” quien estuvo en el sur de Italia (Salerno, Anzio, Sicilia, Catania…) peleando en la Segunda Guerra Mundial, donde no sólo aprendió a ser un soldado, a acatar órdenes sin cuestionarlas, sino a matar sin culpa; estos dos rasgos serán significativos en el futuro de su carrera pero sobre todo en su vida, finalmente nunca dejo de ser un soldado. Después de la guerra regresa a Filadelfia y trabaja como camionero de un rastro, más tarde lo complementa con el robo de la misma carne que entregaba hasta que se excede y lo llevan a la corte; ahí el abogado del sindicato Bill Bufalino (Ray Romano) lo saca del apuro, se desestima la acusación y se amonesta a la parte acusadora, la corrupción del sistema es más que evidente… y así Frank entra y se vuelve un pintor de casas… en la jerga de la mafia, la pintura es la sangre que salpica las paredes cuando disparas a alguien y “hace trabajos de carpintería” alude a los ataúdes y a desaparecer los cuerpos después de pintar la casa.

resizer-min

Pero más que su entrada y ascenso en la mafia, o en la “Organización” lo que más interesa son las relaciones que entabla con dos figuras centrales del “medio” de aquellos años: por un lado, Russell Bufalino, un atemperado jefe de la mafia un “padrino” (atentos a la música en la escena del pan) que presta dinero y consejos, que resuelve problemas, que arregla desapariciones, ajustes de cuentas, compra de jueces, lo que sea… un hombre equilibrado, serio, enfático, determinante… con una autoridad tal que no requiere de aspavientos para que los demás cumplan sus deseo u órdenes de forma personal; y por el otro lado con el mítico Jimmy Hoffa, el líder del sindicato más grande de todo Estados Unidos (la Hermandad Internacional de Camioneros), una fuerza política comparable con el Presidente, una fuerza financiera gracias a las cuotas de los sindicalizados comparable con el Banco del Vaticano y cuyos fondos construyeron Las Vegas, pero también era un hombre impulsivo, colérico y antagonista, obsesionado con sus principios personales y con su dominio en el sindicato. Frank traba amistades profundas con cada uno de estos hombres, lo que al final definen su destino y su papel en la historia: Russell lo hará parte un soldado de la Organización con una “alta condecoración” pero Hoffa lo hace un líder de una subsección del sindicato.

10418

Y aquí viene la gran cuestión… ¿al final a quién le será leal Frank? El desarrollo de la lealtad y su cumplimiento es uno de los temas centrales de la cinta y de las películas de Scorsese, en un post anterior apuntaba que gran parte del éxito del director radica en que ha forjado una visión propia del género y del personaje central: se alejó de la visión clásica de Walsh o Hawks en la que el mafioso es una fuerza antitética de la sociedad, de la de Coppola y su gángster “caballero”; sus personajes y los de THE IRISHMAN no son la excepción, son más mundanos, están en contacto con sus pulsiones, son complejos, leales y traicioneros, maquiavélicos y sin escrúpulos. Scorsese no romantiza el crimen aunque no le resta brillo, este film es un inventario vivo de estereotipos, pero a pesar de ello son personajes complejos, crueles, brutales, inmisericordes, cometiendo actos reprobables, sacando provecho y riqueza, traicionándose, pero sobre todo envejeciendo, decayendo, muriendo… y esto se nota en la paleta de colores usada por el director y el cinefotógrafo mexicano Rodrigo Prieto que va de colores vivos en el momento de mayor auge a los grises y blancos en la decadencia plena del reinado y de Frank, pasando sus últimos días en el asilo, abandonado por su familia, recordando todo lo que hay que recordar porque la conciencia es un perro terco que te sigue hasta el último día, no importa las mentiras que te hayas contado para sobrevivir a ella.

TI_KS_072

Y así como la paleta de colores es extremosa también la riqueza del ánimo THE IRISHMAN va del humor negro a la tristeza, a la amargura, tiene el sabor nostálgico y sombrío de los filmes crepusculares de buena cepa, los que marcan el fin de una era y Scorsese parece que ha puesto el punto final a la trayectoria iniciada con Means Streets pasando por la grandiosa Goodfellas, Casino, Gangs of New York y The Departed. De hecho, THE IRISHMAN es para el cine de gángsters lo que Unforgiven es para el western y como en aquella película los sabores que dejan son algo amargos. Los sentimientos y las emociones puestas en la pantalla e inspiradas en el público por Scorsese en esta cinta son amplios y múltiples, pero hay más un efecto demoledor ya que en el fondo estamos frente a una tragedia acerca del pecado, la culpa… y lo que es más terrible es que no hay redención: el hecho decisivo que comete Frank contra su amigo, que por un breve momento siente todo el miedo y toda la vulnerabilidad, y más aún encuentra la traición donde esperaba encontrar protección es escalofriante, te deja helado, te rompe el corazón, no encuentro una mejor expresión para describir el sentimiento. Y ni siquiera entramos al problema moral de la disyunción es decir la alternativa de hacerlo o no hacerlo… Frank sólo va hacia adelante con la carga de la decisión tomada… excepto con su hija, la única mirada de reproche o de denuncia que no soporta es la de su hija y la frase que le dirige tras “el acto” lo perseguirá hasta el fin de sus días, y en este sentido, THE IRISHMAN tiene la cualidad de las películas italianas de la postguerra en la que la mirada inquisitiva y moral pertenecía a los niños.

peggy

Scorsese logra cruzar cuarenta años de historia estadounidense echando mano de todas las técnicas, inicia como una reflexión o una memoria, y luego da un salto inadvertido a la entrevista, hay momentos en que parece un documental personalísimo, otras veces se parece a Goodfellas, otra vez a The Godfather II con las largas charlas uno a uno o las sesiones frente a los Consejos. Y también hace uso de la tecnología para rejuvenecer al elenco, todos pasando los setenta y cinco años de edad, las primeras escenas de un De Niro joven pueden desconcertar sobre todo porque lo conocemos de joven y en forma, recuerdan los primeros días del CGI o los videojuegos pero pasando el escollo y aceptando la convención la película fluye y se impone la maestría en la actuación, por supuesto no sólo de De Niro sino del resto de los actores, verdaderas leyendas del cine. Este film es el candidato ideal para que sea mejorado en cada edición de aniversario. Scorsese en todo su poderío, Scorsese tomando el riesgo apostando por la libertad creativa, que paradójicamente nadie puede darle sino Netflix que posee no sólo la suficiencia económica sino la notoriedad para respaldar al cineasta y digo paradójicamente porque los Estudios, no sólo los grandes, deberían moralmente apoyar al gran arte del que ha nutrido, pero hoy sólo hay lugar para las películas “listas para el consumo” y apunta que “…es un momento peligroso en la exhibición de películas, y hay menos teatros independientes que nunca”.

The-Irishman-GQ-2-min

Por supuesto, mucho del riesgo que Scorsese se centra y está a favor de la actuación: De Niro logra esa dureza y resignación de manera precisa teniendo de por medio el combate interno, la decisión y la culpa, los gestos son precisos, no sobreactúa ni un milímetro y por supuesto debe estar nominado en esta temporada de premios. Joe Pesci, salido del retiro, logra la nota más alta de la película sobre todo porque está en el lado opuesto de sus papeles tradicionales, como en Goodfellas, ahora es medido, contenido, exacto, maquiavélico, pero cuando “te mira” o sonríe te congela sabiendo que es capaz de lo peor… su “es lo que es” en ese tono, en ese volumen y con esa expresión sólo tiene comparación con el clímax de la cinta, en el cual Al Pacino destaca… hace a un Jimmy Hoffa magnífico… un personaje con doble máscara… por un lado el ser humano sensible y hogareño que logra la connivencia de la hija de Frank, pero por el otro lado o encima de la primera máscara el líder inmisericorde y grandilocuente a lo Ciudadano Kane, corrupto pero luchando a brazo partido contra sus enemigos… y justo en ese el clímax de la película, Pacino logra el momento más puro de cine y humanidad en un personaje por un instante representa la indefensión total, el engañado, la víctima sacramental de la traición…

the-irishman-netflix-0003

Ya hablamos un poco de la cinefotografía de la paleta que describe las épocas por las que atraviesa la cinta, no exagero al decir que vamos de lo primaveral a lo invernal, pero más allá de esto el trabajo de Rodrigo Prieto es sumamente medido y sobrio, no tenemos las tomas extrañas o extremas de Goodfellas o las colosales tomas de Casino… THE IRISHMAN es más medida y hasta cautelosa pero el efecto es el correcto, no hay que dudar que el mexicano esté nominado a los premios de la temporada. En comunión con esto, la edición de Thelma Schoonmaker también le imprime un ritmo medido, lento, dando a entender que la película entera es una memoria y una larga reflexión sobre la vida de Frank, es un doble viaje para encontrase con su destino… es el viaje de Frank y Russell para cobrar las cuotas de los socios, es el viaje a una boda para tener una coartada, es el viaje de Frank por su memoria para encontrase con los momentos definitivos, es el último intento de Frank para buscar algo de redención y perdón, representada por su hija, es el viaje de Frank por su vida para encontrase con su muerte, es el viaje de Scorsese en torno al género y a su filmografía para desmitificar al crimen, el crimen sí paga y casi siempre un precio demasiado alto. No hay que perderse THE IRISHMAN está en Netflix y también por un corto tiempo en el circuito cultural, vale la pena verla en la pantalla grande, es el cierre de un ciclo en la filmografía del maestro Martin Scorsese, es el crepúsculo de los dioses de la mafia confrontados con su soledad, con su envejecimiento y muerte debido a sus acciones y omisiones, y es en mucho la constatación cinematográfica de que el remordimiento constantemente suple a la justicia en su trabajo.

irishman2 (1)

Enrique López T.

IDENTIDAD

…un vacío en el tiempo, un zumbido metálico, una pausa en el pensamiento, dos paraísos perdidos, un cadáver arrojado al río, dos inmortales y un eterno, una ciudad abandonada, las arenas del tiempo, la cabalgata de una yegua blanca, cuatro rezos, un rostro conocido, un trabajo remunerado, el brazo roto, una noche agotada por el frío, cinco logaritmos inéditos, una venganza al tiempo, una moneda de tres caras, un limón agrio, un vino antiguo, dos muescas en el hueso, un veneno, un mundo de otro reino, doce rinocerontes blancos, una escotilla, un duelo al sol, una potencia impar, dos azares, diez misterios nuevos, un arte olvidado, un nudo sordo, una tapia ciega, un cigarro sin filtro, el propósito de no existir, la tilde, la i, los chakras, la médula ósea, el vuelo de una mariposa, la democracia, el oasis de mañana, la cama limpia, la ciudadanía amotinada, la galaxia vecina, el dintel de una ventana desvelada, la razón involuntaria, la probabilidad cero, el Orfeo, la caía de Constantinopla…

Enrique López T.

5TUDIO: SCORSESE Y EL CINE DE GÁNGSTERS

1. Quizá sea una exageración decir que Scorsese es un género en sí mismo, quizá es menos exagerado afirmar que Martin ES el cine de gángsters, pero es un hecho incuestionable que ha escrito y reescrito muchas veces el género desde la religiosa Means Streets hasta The Irishman pasando por la grandiosa Goodfellas, Casino, Gangs of New York y The Departed, todas y cada una joyas de la cinematografía que han mostrado facetas de la mafia y del crimen tan ricas que han producido miles de reflexiones, libros, videos, y en general culto… pero más allá estas películas han mostrado los intereses, preocupaciones y obsesiones de unos de los directores más grandes y más preocupados por la expresión artística, no se trata de un mero gusto por este tipo de películas sino la traducción de una cierta filosofía y de un pensamiento sobre la vida.

scorsese mean streets

2. El éxito de Scorsese es que ha forjado una visión propia del género y del personaje central: se ha alejado de la visión clásica de los fundadores Walsh o Hawks en la que el mafioso sólo es una fuerza antitética de la sociedad; también de la visión de Coppola del gángster “caballero” que guía su conducta por un código y se somete a “la familia”. Los personajes de Scorsese son más mundanos, más terrenales… más en contacto con sus pulsiones, con el deseo de “ser alguien”, con sus necesidades personales, son a la vez leales y traicioneros, maquiavélicos y sin escrúpulos, el director neoyorkino pone en la gran pantalla la grandeza y la miseria de los seres humanos. En este sentido prefigura Los Sopranos e incluso Breaking Bad la vez que dicta sus reglas principales. Sin la visión de Scorsese el género sería diametralmente distinto.

scorsese (1)

3. MEAN STREETS es quizá una declaración de principios, da muestra de sus obsesiones desde el inicio: la mafia, los barrios bajos, la violencia, la religión católica, la pertenencia y el deseo de ser alguien… alguien de los grandes y no sólo un estafador de poca monta… Este mismo deseo se despliega magnífico en su siguiente película del género, GOODFELLAS, en sí una lección completa de cine del mejor y de técnica cinematográfica, es a la vez un documental y una autobiografía: la de Henry Hill (Ray Liotta), un niño mitad irlandés (algo que le interesa mucho al director neoyorkino) mitad siciliano, que vive en Brooklyn, atraído por la vida, lujos y poder de los gángsters de su barrio, nos narrará a todo color y en primera persona su entrada a ese mundo espléndido, su ostensible graduación, su ascenso en la organización y su caída irremediable como todas, pero espectacular también. La película es el camino del anti–héroe: desde los simples mandados al tráfico duro de drogas pasando por los grandes robos y el ajuste de cuentas; estamos dentro de un mundo rico e intenso, con su propias reglas y cánones, es una película costumbrista, un catálogo de personajes de la mafia y un tratado moral delirante y trepidante, un parteaguas para el género que ha dejado personajes memorables como Jimmy (Bobby DeNiro) y Tommy (Joe Pesci), el tipo duro y el tipo gracioso si saben a lo que me refiero.

godfellas

4. Scorsese tuvo que explicar que CASINO era una película diferente a Goodfellas “algo distinto: la música es más irónica, puesto que la película tiene una tonalidad triste, amarga” y es verdad, si bien priva el lujo, el glamour y la violencia, hay un dejo de tragedia en la historia central de este trío amoroso sui generis y fatal, cuya ruptura marca la caída estrepitosa del reino criminal de los casinos en Las Vegas, que fue fundada sobre una balanza de cristal. Y si hablamos de fundaciones la siguiente película del género de criminales, Scorsese va a la semilla de todo esto… al germen del crimen organizado en su ciudad y con ello cuenta cómo se forjó la propia Nueva York y su carácter a través del enfrentamiento de pandillas que buscaban a la vez su sobrevivencia y mando en medio de la corrupción política, siempre los políticos. GANGS OF NEW YORK va más allá de Casino y muestra a los gángsters no sólo como visionarios sino como fundadores de la patria con un telón de fondo vivo, histórico y grandilocuente, en ella se practica el juego de la venganza y el enemigo enclavado en la organización contraria en donde parece encontrar esa misma familia que le habían arrebatado, pero venganza es venganza y el deber es el deber. Este motivo daría paso a su siguiente película del género como si retomara Amsterdam Vallon en la actualidad.

gangs-of-new-york-martin-scorcese-leonardo-dicaprio

5. THE DEPARTED es este juego de espejos y este juego de espías teniendo a los gánsteres y a los policías como protagonistas, como marionetas del sistema y como carne de cañón… así vemos a un criminal entre policías y a un policía entre criminales en un intercambio de destinos y por lo tanto de vidas… Pero lo que más tengo presente de esta cinta es que toda la acción y la violencia, todo el romance, toda la inmensa carga de suspenso por minuto está envuelta en un velo de amargura y de sentimientos de ingratitud e injusticia (incluso con el final)… constata que rara vez ganan los mejores, y es la primera vez en estas obras del género en las que Scorsese hace que el policía tenga más simpatía, que sea el bueno de la película, y que el gángster por fin aparezca como esta figura traicionera y anti–ética. Del mismo modo, la cinta es un ensayo sobre el sistema político y la corrupción institucionalizada que ya había tratado en Gangs of New York. Y si es verdad que cada película prefigura a su sucesora es de esperarse y así lo sugieren los avances que THE IRISHMAN veremos una película igual de entretenida con las peripecias de los gángsters y la seductora violencia, pero lo haremos de forma más politizada, apuntando a las altas esferas del poder, encontrando al hombre común contrastado con la secreta autocracia. Esperamos una obra de arte y los comentarios así lo dejan ver. Sin duda será el desarrollo y la evolución del género, el director neoyorkino no nos fallará sobre la base que para Scorsese el cine es la pasión verdadera y la mafia su inspiración más íntima.

Enrique López T.

BICÉFALO (1): TODAVÍA AQUÍ EN LA TIERRA

1. De este cansancio ha salido, prístina y titilante, una canción triste pero con los ojos ennegrecidos por la ceniza del tiempo, un canción triste que se fue camino abajo tocando las puertas y sembrando de luces las últimas calles de esta ciudad perdida en las cuencas del cielo. Quiero decir que estoy cansado y que pervivo en los últimos acordes de aquel camino iluminado por el reflejo de muchos días absurdos y que sorbo lo que me queda de entereza… como si la bebida que me besa entendiera que estoy vacío y que es necesario poblar de nuevo la cámara de las almas con letras de un poema que nadie escrito todavía.

2. Cuando alguien muere le sobreviven sus alrededores… la distancia y su medida son persistentes… en ese sentido esta casa, que se desmorona en luz, es un alrededor que se congrega sobre una ausencia precisa y veloz, esclava de sus circunstancias y señora de sus atenuantes como un baile lento a medianoche. Quiero decir que el filo de noviembre cuadra como montañas distantes la sucesión de domingos que pasan por una puerta en llamas justo antes de salir a la ciudad a recibir el sol de invierno y a oler la hierbabuena nocturna que es inestimable para soñar con el Reino de los Cielos, hermanos, aquí en la Tierra.

Enrique López T.

EQO: {BURBUJA}

La incongruencia de vivir sólo puede ser comparada con la incongruencia de morir; y dado que estar enamorado es vivir eternamente y morir en cada instante: la incongruencia más grande, absoluta, es la de estar enamorado; yo lo sé… lo he experimentado… y todavía no me explico todo cuanto hacemos o no hacemos por sostener aquella burbuja que… tarde o temprano reventará (no por nada, sino porque la vida es limitada en sus fronteras); el parasiempre aplica con restricciones y la garantía está condicionada al corazón bastardo por añadidura. Pero todos habremos de reconocer, que… sin estar enamorados (positiva o negativamente, y ya saben a lo que me refiero) la eternidad… ese parasiempre coloquial, no sirve y fastidia a los inmortales del momento.

Enrique López T.

ALGO DE LO QUE PASA EN UNA NOCHE DE LLUVIA…

Repercutes en las noches de lluvia… porque es menester que Dios acomode un gancho izquierdo en la juntura del alma que se queda viendo (la muy pecadora) el aguacero, absorta en la serie infinita que converge en ceros… ignorando que el baile letal de la mariposa produce una tormenta, quizá en los ojos de una mujer clara y suave que tararea una canción de Sinatra…

Es mentira… pero en las noches de lluvia me gusta mentirme y mentirle al corazón que está ciego y no puede ver la catástrofe ultravioleta que lo viste y lo calza… ni la sucesión que no converge, ni descansa… y me gusta entretener a mi muerte con trucos de magia y con cuentos sobre una mítica ciudad fundada en el agua de una lluvia inmisericorde, perenne y vacía, que resiste y canta…

lluvia-noche

Enrique López T.