LIBELLUM (2)

7 de mayo de 2021, viernes,
madrugada pasada por música y lluvia

Por demasiado tiempo has sido inexistente, quizá un recuerdo dentro de una cámara rota, un zumbido en el corazón del universo o una sonrisa atrapada en una sala vacía. Como te amo no lo sé a ciencia cierta… pero lo creo… te profeso algo así como una adoración mística y te encuentro en esas pequeñas acciones que los descreídos creen un milagro. Del mismo modo, durante muchos años te he añorado con esa indiferencia fatal del enamorado o del maniático que busca el origen de todo, el motivo de lo demás y ese beso de tus ojos… Y por el contrario por breves periodos de sequía te he amado hasta la inquina, tú misma me lo dijiste: el amor es un caníbal. Nos sigue devorando esta ciudad con sus desgracias.

Enrique López T.

FOTOGRAMA: ORPHÉE, LOS TRABAJOS DE LA MUERTE Y EL AFÁN DEL POETA

“Si no existiera la muerte,
casi no habría poesía en la vida.”
Arturo Graf

Hay una relación perversa entre los poetas y la muerte: le cantan, la piensan, la idealizan, hacen de ella una presencia habitual, la desean, sueñan con ella… y anhelan tocar sus mejillas frías y beber de su boca ardiente la “vida verdadera”; en pago, la muerte les regala una visión, un ensueño, un destello, una esperanza de inmortalidad, quizá falsa… pero con sólo eso son felices y vuelven a llenar página tras página, kilómetros de película. ORPHÉE de Jean Cocteau pone en una cinta (sumamente idílica) este y otros motivos para desplegar todas sus teorías sobre el arte, la belleza, los sueños, el mundo sobrenatural en oposición a la realidad de este mundo. Con frecuencia, se ha visto que el cineasta francés modernizó el mito griego (desde su obra teatral de mitad de los veintes) pero yo creo por el contrario que la tergiversa, que la tomó y retorció como quien dobla una lámina de acero hasta ver no sólo su propio reflejo sino el de todos alrededor (de modo alterado) en el afán de retratar una época, que se quería a sí misma vitalista, neoclásica, moderna, desprovista pero en busca de ese sentido que los salvara.

Iniciamos con una panorámica de los legendarios cafés franceses de los cincuentas hirviendo de vida intelectual y artística, entre música, cigarrillos, bebidas y discusión, furor por todo lo alto, intensidad… ahí divisamos a un “héroe nacional” Orphée (Jean Marais) un bardo admirado, pero sobre todo odiado y envidiado por sus congéneres ‘beatniks’ y otros intelectuales habituales de esos tugurios; Orphée encarna la visión del poeta como un incomprendido, un sufriente incluso del éxito y la fama, un inconforme siempre en busca de forma y fondo, sobra decir que Cocteau se ve a sí mismo como esa figura que “fue y regreso a los infiernos” de la mano de su arte, en este caso de este poema cinematográfico de largo aliento. En la presentación también vemos llegar a la joven promesa de la lírica, Jacques Cégeste (Edouard Dermithe), acompañado de una delgada mujer, sumamente elegante y ceñuda… ‘La Princesa’ (María Casares); luego de una serie de eventos desafortunados entre el revuelo de una riña y la presencia de la policía Jacques es arrollado por unos motociclistas. ‘La princesa’ ordena que metan el cuerpo a su Rolls–Royce y a Orphée subir, y fungir como testigo. Se marchan. El sueño empieza.

Cocteau parte de un episodio “común” para introducirnos en un mundo onírico: desde las escenas siguientes sabemos que algo pasa, la voz desde la radio recita poemas bitnik, frases, números y repeticiones, luego ya en el Palacio de ‘La princesa’ vemos a los muertos levantarse y traspasar los espejos. Orphée está metido en todo esto sin entender nada. Desde este punto y en adelante es encantador ver los ‘efectos especiales/visuales’: la cámara lenta, la superposición de imágenes con paisajes en negativo fotográfico, la cámara en reversa, el cambio de eje (toma vertical), el primer plano, los planos medios, las trasparencias, los espejos de mercurio, todo para demostrarnos que hay una fuerza que subyace o que puede trastocar lo Real. En el fondo la obra de Cocteau trata sobre los límites de lo real y como el arte puede cambiarlo y construirlo a medida que lo falsea, como en un sueño. Orphée despierta tendido sobre un espejo enterrado en la arena… los días enmascarados sobrevienen. Con la urgencia de regresar a lado de su esposa pide al chofer de ‘La princesa’ lo lleve a casa. Pero una inquietud fue implantada en su alma.

Orphée ha escuchado el canto de las sirenas y es embargado por la poesía que emana del automóvil: números, sonidos, palabras, figuras de repetición, de omisión, de transformación. El chofer, Heurtebise (François Périer) se queda a acompañar al poeta y su esposa, ahí sabemos que cometió suicidio, poco a poco el mundo de los muertos y los vivos se empieza a entremezclar de la mano del deseo y el amor. De alguna forma, ‘La princesa’ es la muerte o una muerte entre otras y se ha enamorado del poeta, supongo que por eso mató a su competencia, para que gozara de toda la Gloria; del mismo modo el chofer de la muerte se ha enamorado de Eurydice (Marie Déa) que está embarazada. Pero la muerte es celosa, no permitirá que Orphée se pierda en esta insultante cotidianeidad, los poetas son más que simples hombres y lo quiere para ella. Así que La muerte “secuestra” a Eurydice y el poeta la persigue al más allá junto con Heurtebise, que es en realidad otro renegado… no un ángel, no un Virgilio sino el verdadero enamorado que va por su amada. En ese sentido, la figura clásica de Orfeo se desdobla en estos dos personajes: el anhelante que desea la muerte y el muerto que anhela la vida… nunca mejor encarnada que como una bella mujer en estado.

Pero todo acto de desobediencia o de iniquidad debe ser castigado… es curiosa la concepción del ‘Otro mundo’ de esta cinta, si hoy lo concebimos como un sistema burocrático para Cocteau (fiel a su época, al mito y a la tradición cristina) es un sistema de leyes donde los Jueces dictan la suerte de todos los seres, incluso en la jerarquía ellos están por arriba de La muerte, quizá son las Moiras que mantienen al mundo en cauce. Hoy las metáforas y la reflexión han desertado de las pantallas, por ello las alegorías de ORPHÉE que usa el cineasta son ricas en significados, impactantes. Aunque todas las presencias son temibles los motociclistas lo son más, son la reinvención de las keres… Cocteau le regaló al cine quizá la fuerza de la muerte sobre ruedas y con ello prefiguró “Easy Rider”. Y Orphée por su parte, es el triunfo mismo del poeta al conquistar —literalmente—, a la muerte, al lograr esa falsa inmortalidad y al “realizar su amor” y como todo amor verdadero es irrealizable… prefigura los motivos de la muerte prendada: desde Miroslava en “La muerte enamorada” hasta Brad Pitt en “Meet Joe Black” y quizá a “Vertigo” de Hitchcock, en tanto la infidelidad con la vida lleva al protagonista a la muerte y viceversa.

ORPHÉE es un juego de espejos que responde con otro espejo y que funciona en varios sentidos para reflejar mundos vivos en mundos ruinas y de regreso, con esto lograr cerrar el espacio y el tiempo atrapando al poeta en su laberinto, y por eso lo hace regresar a su habitación pasadas las seis de la tarde en el día más significativo de su vida… el día que consiguió la inmortalidad a través del sacrificio del amor de muchos, ¡malditos poetas son unos tramposos! El expresionismo (francés, y no–alemán) enriquece la película dotándola de una vitalidad y de una intensidad raras para estos tiempos donde el acento se pone en la prosa y no en la poesía, en la estridencia y no en el silencio, y menos en el desconcierto… Todo esto hace a ORPHÉE una de esas piezas que todos los leales al cine deben desentrañar, nada sustituye el esfuerzo y el gozo por entender y disfrutar el cine por uno mismo. También es un ejemplo vivo de las posibilidades del cine, se puede hacer mucho a través de efectos simples, usando a la cámara como un editor del tiempo y del espacio, de la presencia y la ausencia para imprimir en la mirada del espectador lo real y lo irreal, incluso ORPHÉE puede resultar una gran lección para los tiktokers de hoy día o de los creadores de lo que venga mañana.

Búsquenla… está en diversos sitios, recientemente fue el clásico del My French Film Festival del 2021 y si quieren completar la experiencia pueden ver la trilogía órfica: la antecesora “Le Sang d’un poète” de 1930 donde se prepara la tierra y los artificios visuales e intelectuales para ORPHÉE, en un terreno más surreal, y la ‘secuela’: “Le Testament d’Orphée” de 1960 donde Cocteau re–desarrolla la temática apuntando sus ojos al mismísimo tiempo, de esta forma vuelve la vista atrás y se contempla a sí mismo… en todo su esplendor y miseria. Ya lo decíamos siempre hemos sabido que la figura del Poeta (Jacques y Orphée) es Cocteau, nadie más, que con su pensamiento y astucias cinematográficas pasó se der el niño terrible a un padre fundador del cine no sólo francés; al lado de sus teorías, de sus formas extrañas, de su provocaciones y retos… persigue lo mismo que la Poesía: tocar al espectador en lugares del alma que el ser humano no sabía que existían. Alfonso Cuarón lo ha dicho mejor: “el cineasta que es honesto con lo que plasma en la pantalla, puede tocar partes profundas y oscuras del espectador. Y sentir”… Sentir.

Enrique López T.

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN (3): VIOLENTOS

1.- “NOBODY”: ya no se trata de venganza o justicia, ¡qué va! esos motivos pertenecen a hombres de otras épocas, héroes y antihéroes que le daban un sentido más grande a su existencia o a su tragedia. Su fastuosa violencia responde al incontenible deseo de un hombre de salir de su vida gris y monótona, de recuperar algo de la emoción al salir del retiro, todo esto tras sufrir el robo de unos pocos dólares y la pulsera de gatito de su hija. Divertida a rabiar tiene un gran ritmo: las primeras escenas nos muestran la vida aburrida de Hutch (Bob Odenkirk alias Saul Goodman) y luego te sacude con su mezcla de “John Wick” y “Mi pobre angelito” con tintes de “RED”. Más allá de las luchas, disparos, choques, mecanismos explosivos o las bromas sobre el pasado de Hutch, NOBODY puede ser una gran reflexión sobre el uso y utilidad de la violencia dentro y fuera del arte y el espectáculo. Si usted siente que su vida no tiene sentido, está harto del trabajo (en casa), si quiere sentir la plenitud de la vida a través del furor y el dolor o simplemente goza del género de acción, le gustará. [Calificación: 6.5]

2.- “ARMY OF THE DEAD”: las apariencias dicen Snyder quiere llevar al subgénero de zombis hacia el futuro con nuevas especies: unos reptilianos (casi dinosaurios) y otros cibernéticos (¿un equivalente de Mecha–Godzilla?). Pero al final la película es sumamente tradicional ya ni decir esperado: desde el inicio y el epilogo que nos hace una promesa salvaje, en la integración del equipo que prepara el asalto a la bóveda de un casino y hasta el golpe real que busca la semilla para crear un súper–ejército, no los millones de dólares. Si bien los personajes tienen dimensión y un bagaje interesante derivado de su tortuoso pasado… muchos sobran, sólo se necesitaba a “La Coyote” y a otro par que acabara la misión… seguir con el robo es necio, las situaciones ridículas y la piloto no encaja. El guion es violento, está casi vivo pero no es muy inteligente. La brutal carnicería zombi enloquecida no basta para salvar la película, la violencia pop musicalizada es como tantas otras. El final es predecible y prepara la secuela, lo mejor es el soundtrack. Si lo suyo es el gore soft, o los videojuegos de zombis, o si cree que Snyder es el mejor director que está produciendo clásicos como La Liga de la Justicia, le gustará. [Calificación: 4]

3.- “MORTAL KOMBAT”: película para los fans del género de videojuegos o de las cintas de acción, de las peleas bien coreografiadas y de la violencia absurda que nos salva de la avanzada de entes malignos que matan, devoran almas y arruinan mundos porque básicamente todos quieren conquistar la Tierra. Pero la película carece de personajes complejos y ricos, su protagonista no es nada entrañable es más bien apocado, inútil, lerdo y deslucido con la única gracia de tener una familia y ser descendiente de un peleador famoso que se muda temporalmente al infierno para esperar su momento estelar de revancha. Sin importar nada tengo la secreta esperanza que una de estas películas especialmente por su violencia algún día gane un Film Independent Spirit Awards por su libertad creativa, innovación, diversidad y por la singularidad de su visión humana. En fin. Si usted es o era un vago maquinitas, o un proplayer (excepto del FIFA), o bien, un peleador extra dimensional… le gustará. [Calificación: 3]

Enrique López T.

Y YA…

Tienes oros en las tristezas y tu canto es de un dulzor como el de la luna. Te guarda un destello entre ramilletes quebradizos y aromas raídos, junto a recuerdos doblados, doce veces doce, en una pequeña caja de piedra y caballerías rusticanas. Te acorrala esa belleza pareja de las bestias obscuras y vertiginosas que corren junto al río, sedientas de fiebre y vida… mas guardas en esas horas que cuelgas del último cigarrillo del día esa poesía que arrulla a los tigres fugitivos… y despierta con un movimiento ansioso a esas ganas emplumadas de ver dentro del abismo.

Enrique López T.

PRÓXIMAMENTE

Un sabor a palomitas ligeramente saladas pero menos que las pesadas lágrimas del adiós bajo la lluvia y su ámbar reflejado en la curvatura de la pantalla que no cesa. En ese mismo telón animado los árboles se vuelven amarillos y giran, giran con sus rezos y sus desafíos; pasado el otoño se caminará sobre el agua. Hablo de otoños futuros. La vejez es el triunfo de la naturaleza no del tiempo, el tiempo quiere que todo sea eterno o se haga pasar por eterno, y mantener entretenidas la luz en sus cuencas, un poco menos que aquella subespecie que no sirve sino para extrañar el futuro, y comer palomitas saladas en la obscuridad de una sala vacía que sueña.

Enrique López T.

GROSELLAS

Dirás que exagero pero tener un corazón no es tan malo: te permite transportarte sobre tus propios pensamientos, caminar bajo la lluvia sin que te mojen los recuerdos de otra vida y también comer grosellas durante las noches de luna con los ojos muy ciegos como si pudieras ver el futuro o como si soñaras que comes grosellas con los ojos cerrados.

Enrique López T.

LIBELLUM (1)

14 de marzo de 2021, domingo, ya tarde.

Sigo pensando en Gretel. No creo que sea casualidad que ayer haya encontrado una carta que nunca le entregué. No quise ver su contenido. No recuerdo tampoco lo que le escribí. El tiempo está vacío y ampollado. Los colores son extraños y las texturas huidizas. Siguen muriendo personas.

Enrique López T.

INSUFICIENCIA

Claridad ciega del hambre que predijo el insomnio.
Ceguera profunda que vaticinó tu soledad alada.
Y no olvides el deseo… tan dulce en sus caídas.

Ve al ritmo de tus carencias.

No siempre puedes conseguir lo que quieres.
Pero siempre puedes amar lo que te hace falta.


Patíbulo de los viejos sabios inútiles y debutantes.

Lógica absurda de la otra mejilla.

Caja de sorpresas reservada para los necios.
Préstamo fijo de las primeras ilusiones.

Y no olvides el deseo que te dejó tirado en la lona.
El dulzor de su boca fría te acompañará toda la vida.

Enrique López T.

STILBEIN (20): “MINARI”, CON EL SUDOR DE SU FRENTE

Será la pandemia, el confinamiento, la necesidad de historias cálidas, la alineación de los astros o una serie de eventos afortunados pero cierta parte del cine de antaño está volviendo, por fortuna… y me refiero a historias que parten de lo real con personajes luchando a brazo partido por salir adelante y que se enfrentan irremediablemente a las vicisitudes de la vida, por no decir a sus tragedias. Recuerdo un amplio repertorio de películas donde los personajes luchan contra el clima, la naturaleza toda, obscuras empresas, envidias, accidentes, vamos… contra el destino mismo por lograr una cosecha, ganar una batalla, quizá la guerra, cimentar un legado o conseguir un simple sueño… MINARI es parte de esa honrosa tradición: narra la historia de los Yi, una familia de inmigrantes coreanos que intenta lograr su sueño americano en Arkansas en los ahora añorados ochentas. La familia Yi está compuesta de un joven esposo y padre, Jacob (interpretado por el efectivo y sufrido Steven Yeun), su también joven esposa Monica (encarnada por la delicada Han Ye-ri), Anne (Noel Cho) su hija mayor y el pequeño David (el encantador Alan S. Kim). De hecho, no están recién desempacados de su tierra natal sino que han hecho el viaje hasta su nueva casa desde California, donde trabajaban separando a los pollos machos de las hembras, de hecho en Arkansas también llegan a un nuevo criadero en el que se encuentran con otros paisanos dedicados a lo mismo. Uno de los muchos aciertos de la cinta es que da pequeños detalles sobre la vida laboral (por ejemplo, que los pollos machos son descartados ya que no tienen tan buen sabor) y familiar de los Yi (vemos la mezcla de tradiciones la oriental y la occidental, el papel de la comida, la familia, la iglesia…), pero sobre todo los pensamientos y preocupaciones de la pareja: Jacob es esforzado, inteligente y desconfiado… tiene un sueño al que le dedicará dinero, sangre, sudor y lágrimas para conseguir la tan ansiada (por él) independencia económica.

En tanto Mónica es más sociable, cuadrada, quiere una posición más segura, más estable, y no “despilfarrar” el capital duramente logrado y tener con qué pagar una posible operación… Como sucede en tiempos modernos el tema económico es un factor de cierto quebranto en la relación que obliga a que la madre de Jacob, Soonja (Youn Yuh-jung) venga desde Corea a integrarse a la familia. La dinámica familiar cambia… hay sucesos de todo tipo felices y desafortunados, cómicos y serios, pero el conjunto te atrapa y hacen de MINARI una muy buena película que se deja ver y que te ve… Me refiero a que tenemos problemas verídicos y relaciones efectivas que pueden hacer que te identifiques o que conectes plenamente con los personajes… a mí personalmente me recordó parte de mi niñez y de mi relación con mis tías y mi abuela. De nuevo volvemos al hecho de que lo genuinamente local o íntimo es profundamente universal, el guionista y director Lee Isaac Chung ha hecho un trabajo digno y cumplidor. Más aún para el discurso norteamericano o asiático–americano ya que la película muestra el mismo afán de todos los migrantes por lograr el sueño americano y después de todo, está bien… son sueños y materialidades legítimas ¿quién diantres no quiere vivir mejor y darle un futuro mejor a sus hijos? Y la metáfora del minari queda perfecta: una hierba altamente apreciada por su sabor en la cocina oriental y que se desarrolla con facilidad si encuentra el medio propicio como los repechos de arroyos o ríos… para los humanos es más difícil hay que entregar cuerpo y alma para echar raíces o poner los cimientos de los sueños que a veces sólo uno puede ver.

Enrique López T.

STILBEIN (19): “THE FATHER”, LA TIRANÍA DE LA VEJEZ

Anthony Hopkins se ha hecho un mejor actor con el tiempo, ¿era esto posible?, sí… la madurez le permitió desarrollar y perfeccionar su estilo a fuerza de contención y elegancia que ha usado incluso para dar rienda suelta a la violencia más descabellada pero muy memorable… y actualmente juega desde la exquisitez y la naturalidad; hoy por hoy es un actor shakesperiano en toda la extensión de la palabra, no sólo por su formación o porque se ha pavoneado por escenarios y platós levantando premios y aplausos, sino porque precisamente la edad lo ha puesto en el límite de los temas shakesperianos por excelencia, esos que ha descifrado pero que hoy vive en cierta medida. THE FATHER nos comparte la visión de un hombre que ya ha traspasado el límite de la senectud y vive a diario un naufragio de la mente percibiendo fragmentos de lo que fue real y mezcolanzas de las presencias que ama y ha amado… vemos al padre de una hija adulta permanentemente extraviado, ahogado en la confusión de las habitaciones, las cosas, los rostros y los tiempos… revolcado por el oleaje de la razón y el cansancio, por los recuerdos que lo hunden más y más…

Florian Zeller (autor y director teatral, guionista y director de su adaptación cinematográfica) dijo que cuando concibió a la figura central, fue con Hopkins en mente, y no es en vano… el personaje que lleva el mismo nombre del laureado actor es una rara combinación de distinción y manía, de encanto y violencia, gentileza y rudeza, afecto y animadversión, juicio y delirio pero sobre todo de confusión y desamparo… lo cual es compartido de primera mano con el público, junto con Anthony estamos en esta primera línea y a fuerza de juntar esos fragmentos, de poner capa sobre capa se logra entender algo y lo que se adivina es terrible por las pérdidas en el pasado de este hombre reciente hasta por el actual abuso físico, su peregrinar y por el relativo abandono que sufre; el efecto sensitivo y emocional es lo más terrible de la cinta, no temo decir que la película genera un sentimiento inquietante, claustrofóbico, casi de terror, como si con Anthony estuviéramos atrapados en un laberinto sin salida… THE FATHER es una película del terror más fino porque se aleja de lo sobrenatural y trata con aquello que se vuelve cada vez más próximo en la vida y que con un poco de suerte será el destino de todos: la vejez y su tiranía absoluta que vuelve a los hijos, padres y a los padres, hijos… y a todos, sombras que pasan y se desvanecen…

Enrique López T.

FOTOGRAMA: NOMADLAND, ON THE ROAD AGAIN

“Sí; yo no soy otra cosa que un viajero,
un peregrino en el mundo.
¿Y tú? ¿Eres algo más?”
—Goethe

“In the mountains, there you feel free.
I read, much of the night, and go south in the Winter
What are the roots that clutch, what branches grow
Out of this stony rubbish? Son of man,
You cannot say, or guess, for you know only
A heap of broken images, where the sun beats…”
T.S. Elliot

Chloé Zhao es una poderosa y sensitiva cineasta que no tiene que recurrir a la prebenda del discurso del género, su trabajo y su talento hablan por sí mismos de forma clara, bella e inteligente… tiene como costumbre tocar fibras sensibles, nervios desnudos y corazones escondidos en medio de la fiereza o de la nada, corazones que se quieren fuertes pero que son como cualquier otro. No sólo es una directora de sentimientos fidedignos siempre en el límite de lo que somos, sino de profundas reflexiones sobre la vida, en el hoy y en el ahora, en términos de nuestros valores, nuestras ausencias, nuestros miedos y nuestra fuerza interior; a tal grado que ha logrado alterar el cauce de los ríos, me explico: su trabajo anterior THE RIDER… cambió mi perspectiva no sólo sobre el cowboy sino sobre la ética del western y sobre a existencia misma, lo cual no es poca cosa, créanme… sobre todo con un tipo formado por años en la tradición de Ford, Hawks o Eastwood, de ahí mi admiración y agradecimiento, de ahí mi fe ciega a su trabajo…

Fe que no ha quedado defraudada: NOMADLAND, su trabajo más reciente logra conciliar varios ámbitos, varias miradas al parecer contradictorias y honra al individuo que ha decidido seguir su camino, en contra de las opiniones de quien sea. Creo que esa es la característica esencial de Chloé Zhao y su cine: el reconocimiento del ser humano y el respeto por sus decisiones, sean cuales sean… De esta suerte, NOMADLAND es un viaje insondable de una parte de humanidad a través del viaje de una mujer excepcional, Fern (interpretada excepcionalmente por Frances McDormand) ha perdido gran parte de su vida: su esposo, su pueblo natal, su ancla, su vida, su hoy y se ha puesto en el camino yendo de aquí para allá para sobrevivir y encontrar algo más… La cinta también es la incómoda pregunta a la sociedad gringa sobre la situación que está viviendo parte de su población perteneciente a las generaciones de los sesentas y setentas, que una vez fueron clase media y hoy están condenados a la pobreza ya que no pueden jubilarse pero tampoco tienen los recursos para tener una casa, hombres y mujeres que una vez tuvieron una familia incluso criaron hijos pero hoy su principal contacto social son las caravanas de otros como ellos echados al camino.

Fiel su tradición Chloé Zhao hace de NOMADLAND una rara combinación entre documental y ficción, mezcla a actores consagrados con personajes reales que le dan más veracidad a lo aparece en la pantalla como un reflejo indiscutible de lo real, mostrando a la vez los pros y los contras de lo que sucede (el frío, el peligro de muerte, la alegría, la libertad)… no todo es bueno, no todo es malo, simplemente es… Por ejemplo, una de las escenas más interesantes nos sitúa en la maquinaria de venta y entrega más grande del mundo, Amazon, viven estas dicotomías que muestran la contradicción de nuestro mundo: por un lado revelan condiciones laborales extremadamente duras derivadas de las fallas del sistema social y por el otro la esperanza de tener un trabajo para miles de personas que no tienen un ingreso fijo pero que buscan subsistir a toda costa. NOMADLAND se basa en el libro de Jessica Bruder, una periodista que retrata el otro Estados Unidos, en este caso el de los “workampers”, mano de obra nómada que recorre el país en remolques, furgonetas incluso autos, en busca de empleo. Amazon y el resto de trabajos extenuantes hacen buen dinero que les permiten seguir; se mueven de un sitio a otro durmiendo en estacionamientos de gasolineras, centros comerciales o parques de remolques o se aparcan en medio de la nada, su itinerario es preciso y lleno de caras conocidas.

Uno de los grandes méritos del guión y de la dirección de Chloé Zhao así como de su director de cinefotografía, Joshua James Richards, es llenar los espacios con vacío… con soledad, sombras, silencio, nieve, polvo y caminos que se extienden y se extienden… todo es un mosaico de contrastes porque también ese vacío se llena de luz de sol, de amaneceres suaves y rosáceos, montañas, dinosaurios, comida, sonrisas, comunión… fuego… La soledad es un andamiaje sobre el que se coloca el gozo manifiesto de reunirse cuando cae la noche, alrededor de una fogata, de charlas, anécdotas, recuerdos… un acto milenario de los seres humanos, no sólo los nómadas sino de los que después de largas jornadas y temporadas, se reúnen a departir juntos. Esa es la belleza oculta de la película. Es esencial en sus planteamientos… Incluso lo que en otros directores sería un despliegue escatológico en Zhao es mostrar la dificultad real de andar por los caminos. Sobre todo para los más viejos… la película trata también sobre la vejez y de lo que se va dejando en ese camino, no sólo lo que pierde sino a lo que renunciamos. NOMADLAND es en apariencia sencilla pero la riqueza y la diversidad que retrata la colman de vivencias.

Estoy seguro que en el fondo las historias de Linda May, Swankie, Bob Welles… son reales y que el trayecto de Fern está hecho de otras historias verídicas… Ante esta pureza las actuaciones de David Strathairn y de Frances McDormand se notan gigantescas, no dejaré de mencionar en el trabajo de fondo de Frances que vivió en la caravana y se aleccionó en esta vida. NOMADLAND es una película llena de vida ante todo el panorama árido y desolado, y es una película sabia por que se dirige y trata con el hombre falible, sin criticarlo en sus carencias o abundancias, en su visión “fiera” de la vida, sobre todo porque aporta una visión sincera de los personajes reales como los personajes de ficción. E insisto en las preguntas que Zhao deja aquí y allá desde las montañas a la costa, pasando por los lugares del viento y la nieve: ¿qué nos queda cuando se ha perdido todo?, ¿los recuerdos (del pasado) nos impulsan al futuro?, ¿qué buscamos cuando hemos dejado todo atrás?, ¿qué buscamos cuando hemos renunciado a todo?, ¿hacia dónde nos lleva este viaje que hemos emprendido?, ¿y ante lo absurdo de la vida qué es lo que hace que sigamos en el camino?

Con toda su dureza y aridez, con todo su vacío y desolación —en apariencia— NOMADLAND es una película amable, tan amable como extender un plato de comida o compartir algo, como un abrazo reconfortante y franco en medio de alguna tristeza, como una charla desinteresada en el que se recuerde y se hable de la vida de antes y de la vida errante, de los seres queridos, de la voluntad de seguir… un ágape modesto en el que se entone una canción triste y otra alegre, como quien recibe o da una sonrisa que te impulsa a aprender a vivir y a seguir. Los misterios del alma humana son inacabables el acto final de Fern dice mucho sobre esto… ¿qué la lleva a tomar esa determinación?, ¿por qué seguir en el camino ante la mínima posibilidad de echar raíces? Y es reconfortante que no conozcamos al personaje para saberlo… es como si Fern fuera más real de lo que creemos. Al final, vive como siente y piensa y honra sus decisiones sin importar lo que los demás opinen. NOMADLAND merece verse y aquilatarse como una de las mejores películas recientes y confirma a Chloé Zhao como una maravillosa cineasta con un pensamiento y una sensibilidad como ninguna otra, ojalá se encumbre en la temporada de premios. Y para el espectador queda en el camino: las verdades de la vida pero también sus misterios…

Enrique López T.

TERNALUX (4): KING KONG Y EL MONSTRUO MÁS LETAL…

1. Muy en el fondo sé que Godzilla es el monstruo más poderoso, su ventaja en el campo de batalla es mucha, tanto en el agua como en tierra, recubierta por siglos de evolución, con una robustez descomunal y un corazón radioactivo es una auténtica fuerza del caos pero también el ímpetu de la protección… lo sé perfectamente… pero nunca voy a reconocer la superioridad de la lagartija superdesarrollada o diosa japonesa y menos en público, tengo obligaciones morales con Kong…

2. La historia de Kong es más universal y humana, no se trata de la mera invasión de unos exploradores y del rapto de la octava maravilla del mundo para ganar algunos dólares se trata del triunfo de la mujer fatal sobre la bestia; siempre he pensado en Kong como en Hitchcock por su fascinación con las mujeres rubias, bellas e imposibles. El mito de la bella y la bestia diferencia al clásico como a sus secuelas, exceptuando algunas como la última que lo niega groseramente, Kong es testosterona…

3. King Kong pone en juego la paz del guerrero, el colonialismo sin sentido, la falsedad de las apariencias, la tragedia del monstruo con corazón, pero sobre todo el deseo que pierde al fuerte, la imposibilidad absoluta del amor absoluto y el peligro mortal de la belleza, temed a la belleza que destruye a los demás y a ella misma; el final de la película original retumbará por siempre en la historia del cine y demuestra de qué lado está el horror verdadero: siempre es la bella quien acaba con la bestia. ¿Mera ficción? Probablemente no…

Enrique López T.

CINEMATECA: “BLUE JASMINE” Y LA NEGACIÓN DE LA REALIDAD

¿Qué cosa es la locura?
Es la ilusión elevada
a la segunda potencia.
—Henry F. Amiel

BLUE JASMINE es una película dura como ella sola en toda la filmografía del director neyorkino, a sus 76, 77 años cuando filmó y estrenó esta película que brilló en el palmarés del 2013 y 2014 puso en juego todo su conocimiento sobre el alma humana para confeccionar un catálogo de humanidad pura… ninguno de sus personajes se salva lo cual no significa la reprobación ética o de falsa moralidad sino su riqueza; aunque sus trabajos anteriores ya apuntaban a esta “crueldad”, nunca como hasta ahora había llegado a estos extremos donde la cordura humana naufraga producto de esa insensata tentativa por negar la realidad. Para mí, BLUE JASMINE versa sobre esto, sobre la necia y dolorosa negación de lo real, de la verdad y lo que acarrea, mucho más allá de la pérdida de estatus o la crisis moral y financiera de los tiempos que corrían y pueden volver a correr.

Es una poderosa y gozosa película y un lúcido homenaje al clásico de Kazan, Un tranvía llamado deseo/A Streetcar Named Desire) de Tenesse Williams; como en la obra de teatro y film del 55, Jasmine (Blanche DuBois), otrora rica y ahora en la ruina en más de un sentido recibe asilo de su hermana pobre Ginger (Stella) en San Francisco (tierra de tranvías). Lo demás es el atuendo de lujo que le da Woody Allen a toda su obra para revelaros esa elegancia inquebrantable y esa aristocracia que a menudo tiene la locura. BLUE JASMINE tuvo la mejor actuación femenina del año (se llevó el Oscar a mejor actriz) logró una tensión descomunal: sus movimientos, actitudes, gestos, expresión y evasiones… reflejan el nudo de sentimientos y contradicciones que es el alma de Jasmine, el personaje siempre está en el borde y según se desarrolla la película pasamos de la comprensión, a la conmiseración y al rechazo; al final, al menos para mí no inspira piedad como Blanche, al contrario y eso es otro mérito de la actuación de Cate Blanchett.

Esto quizá demuestre la crueldad de la que hablaba al inicio, Woody Allen lo hace con una comedia tan fina (que logra pasar desapercibida) que acaba cortando yugulares de ricos, pobres, del sistema financiero, del mundo de la moda y el lujo. Del mismo modo, el vértigo y viveza de los diálogos ocultan ataques letales basados como siempre en la inteligencia más punzante, más dolorosa, refinada y desesperada. Por ello, Jasmine es un personaje memorable pero,,, no es digno de piedad, al menos no de la mía; me resulta antipático que sólo tenga “ataques de integridad” contra los demás, pero que no posea ni un gramo de honestidad para sí misma y que recurra al autoengaño con la misma facilidad que acude a los cocteles de vodka y pastillas; habla de valores que en su boca no son tales, del éxito que se esfuma, del altruismo que es un pretexto para justificarse, o de la educación que no significa saber de diseñadores, ropa, vino, sino de la dignidad de vivir. Ella es, sin duda, la más sofisticada, porque es la más fraudulenta de todos.

A lo largo de la película, en el mejor tono de Woody Allen, vemos como se convierte en esclava de su autoengaño, de sus evasiones. Jasmine se percibe así misma como víctima del cruel destino, víctima de su criminal, traidor e infame esposo, víctima del estado depredador y la ley injusta, pero con el transcurrir de la cinta, vemos que no es moralmente inocente, que actúa con premeditación, que puede sacrificar todo por un berrinche, y que finalmente, sólo paga lo que sus actos provocaron. Y en este mismo derrotero vemos cómo sacrifica su inteligencia y hace de su conciencia un enemigo al que teme y del que solamente puede escapar con una evasión más profunda, sin entender que sólo se está condenando más y más a su propio Infierno. Me recuerda a esos poderosos o hijos de poderosos que hablan de revolución sin ver que su cabeza está de por medio. Por eso, veo su final como un desenlace lógico.

El máximo mérito de Woody Allen está en sintetizar el crimen y la justicia de la manera más poética y mordaz posible en 98 minutos, en llevarnos a esa desembocadura cuando todo parece estar salvado, porque Woody Allen fiel a su pensamiento, también nos demuestra que nuestros actos nos salvan o nos condenan, y que la vida puede ensañarse y es bueno estar preparados, teniendo los pies siempre sobre la tierra.

Enrique López T.

FOTOGRAMA: FILLES DE JOIE, BUENAS MUCHACHAS

Alfred Hitchcock lo dijo: “Para hacer una gran película necesitas tres cosas: el guión, el guión y el guión”, FILLES DE JOIE (Mujeres de la vida, 2020) es su demostración fehaciente: la falta de un guión decoroso desperdicia tres buenas actuaciones femeninas. La historia es demasiado evidente, algo rancia, da tumbos, quiere construir un poderoso nudo de situaciones y acaba con una maraña floja que no presiona lo suficiente nuestro corazón, nuestra alma y nuestra inteligencia; tampoco teje una red para captar nuestra atención si bien echa el anzuelo y pone al principio de la cinta el fin… en un homenaje pasado por agua a ‘Buenos muchachos’ de Scorsese pero no sostiene el interés por descubrir el quién o los porqués y por ahí se pierde… tampoco explota el retrato de cuerpo entero de sus protagonistas y sus conflictos internos y externos en su afán por abarcar demasiado.

Al centro del filme están tres mujeres que cotidianamente cruzan la frontera francesa para ganarse la vida en una casa de citas; supongo que los franceses civilizados como son mantienen estos sitios que a la distancia parecen reliquias de otro mundo, pero (y aunque suene políticamente incorrecto) son templos de virtud y perdición, paz y naufragio, calma y epifanía, regocijo y pena… Una de las grandes virtudes de la cinta es que no es vulgar si bien aborda el trabajo sexual lo hace de un modo oblicuo mediante reflejos, asomándose con recuadros a la vida de estas ‘gracias’, mujeres de la vida (galante) que llenan su vida con grandes espacios de espera y donde la televisión o las charlas nos muestran más de ese mundo y de su heroínas, de los gajes del oficio y de sus sueños furiosos, de las filias y las fobias, y más allá del placer íntimo o del amor con todos sus descalabros y consecuencias.

Más que el crimen o la profesión lo que une a estas mujeres es la devoción por sus familias: las venideras, las incipientes y las familias que están por “florecer”, y a través de esta visión marca tres tiempos en la vida femenina donde la constante es la lucha. En el fondo es una cinta sobre la maternidad, las ‘escenas familiares’ con los hijos dictaminan mucho del alma de cada mujer: Axelle en el caos matutino por llevar a sus tres hijos a la escuela y el desencuentro con su (ex)esposo; Conso en el encuentro mañanero con su amante elevando más que una plegaria para quedar embarazada y la decepción por vías del exceso; finalmente, Do en la cena después del trabajo como hetaira o enfermera… con un esposo cansado e hijos adolescentes que ya desbarrancan para agarrar rumbo, ella es la más compleja y la más fuerte, la matriarca de un Olimpo descarapelado.

La cinta no quiere explicar las decisiones que las han llevado a ese punto, es evidente, pero no se rebaja a dar una justificación… las tres ostentan con orgullo ser el sustento de sus hogares sin ningún ‘pero’, la dignidad es irreductible y eso es lo mejor de la cinta junto con las actuaciones y la fotografía que se zambulle en los espacios urbanos mediante planos generales y fija su mirada en los detalles logrando una vida privada y secreta ahí donde parecía imposible. El recorrido que hacemos por la vida de estas tres mujeres tomando como pivote dos o tres momentos apenas funciona pero salvan el obstáculo al final logrando cierto grado de empatía. No llegan a un clímax ni a un nudo, ni siquiera cuando completa el ciclo. No hay venganza hay evasión, no hay crímenes sólo la paz quitarse una carga, el epílogo de nuevo homenajea a ‘Buenos muchachos’ con un interesante agregado: ahora un hombre les baila a estas mujeres encantadoras… cuando cansadas, satisfechas y más libres sonríen al sol.

Enrique López T.

LUCES, CÁMARA, ACCIÓN (2): PRESOS

1.- “THE MAURITANIAN”: se sostiene en las categóricas actuaciones de Tahar Rahim y Jodie Foster y en el guión bien delineado que nos lleva por la historia de Mohamedou Slahi desde que es arrestado y hasta que junto con su defensora Nancy Hollander lucha por salir de Guantánamo tras varios años sin haber sido enjuiciado o acusado por algún crimen. Trabajo interesante, bien narrado y que quiere ser duro con una visión montecristiana del recluido que en la imaginaria estaba ligado a los atentados del 11/9, su mayor crudeza radica en dar una pequeña muestra de la tortura. Su valía real está en abordar temas importantes como: la presunción de la inocencia, el derecho de todo ciudadano a comparecer de inmediato ante un juez para definir la legalidad del arresto y la preeminencia de un juicio civil… en suma la institucionalidad del Derecho que ennoblece la civilización y a la humanidad. Si usted tiene alma de activista por los derechos humanos pero sobre todo cree en la virtud del Derecho, le gustará. [Calificación: 7/10]

2.- “JOSEP”: película animada habitada por un viento de dureza. realidad, guerra y encierro, pero también de una extraña belleza que queda muy lejos de los colores brillantes de las animaciones japonesas o de Disney. Cuenta pasajes de la vida del artista (dibujante, escenógrafo y pintor) Josep Bartoli como un refugiado republicano en los campos de concentración que se instalaron cerca de la frontera francoespañola, su relación con sus “cuidadores” el drama de su mujer embarazada, su ímpetu de sobrevivencia y las aventuras que lo llevan a México para convertirse en discípulo y amante de Frida Kahlo. Un ejercicio estilístico interesante y bien contado que demuestra que las rejas están en el alma. Si a usted es antifranquista (y ojalá no mande correr a nadie de la patria que le dio hogar), o le gusta Serrat o las pinturas de Frida seguramente le gustará Josep. [Calificación: 7/10]

3.- “THE LITTLE THINGS”: película cuyo único acierto es el elenco: Denzel Washington como un alguacil preso del pasado que vuelve al gran ruedo a investigar una serie de asesinatos de mujeres en compañía de Rami Malek un detective preso de su puesto y Jared Leto el sospechoso de ser el perpetrador, preso de sí mismo y demasiado hábil e inteligente para creerlo. Pero la película naufraga que queda a la mitad, no cierra el ciclo, no resuelve mayor cosa que instalar la misma condena como si fuera una estafeta. Dicen que el diablo está en los detalles pero el guión no es un detalle, es una pieza fundamental que le niega a este thriller reciclado la tan ansiada vuelta de tuerca. Si a usted le gusta Seven de Fincher y True Detective (primera temporada) incluso Colombo, Kojak o hasta Quencey… NO le gustará, no cuaja. [Calificación: 5/10]

Enrique López T.

LIBÉLULA: GRETEL, NOSTALGIA

Extraño pocas cosas. En realidad, anhelo sólo una pero… ¡cuánta nostalgia! Falta al menos un palacio de cristal en mitad del aire, falta una palabra que explote en primaveras, un milagro por la banda izquierda, un silencio de sesentaicuatro voces, falta un corazón en el sitio del fuego, y otro donde acaba la nada, y un tercero en el tiempo de la música {triste} de las rockolas, en fin… falta la vida de martes a lunes, y en sus filos, y en sus hoteles y en sus esquinas, con repetición de alegrías los viernes y matiné los sábados, y los domingos más sonrientes que sangrientos, bajo palabra… Y ante las fallas fatales de la Providencia me pregunto: qué habrá sido de sus ojos {ángeles negros en una noche de invierno}, qué habrá sido de su sonrisa {ángel cristalino en medio del agua}, qué habrá sido de su cuerpo {Paraíso perdido} y de su alma {Tierra prometida}. Me moriré de no saber que me crucifican sin ser Dios, ni mortal, ni un animal mal iluminado, ni una cosa pensante, me moriré sin medirle el pulso al tiempo que no se detiene a mirar cuando cruza las calles. Y le pregunto a la Física Moderna con todo y sus cuitas gravitacionales: ¿Podrá regresar aquel tiempo florido en este universo de patrañas? …o… ¿qué puede retornar de la aniquilación autorizada y rubricada por un Dios ausente? Arrojamos el fuego a la hoguera y no vemos sino el vacío que late y canta: aquella cancioncita leve y acompasada que un día nos hizo sonreír desde el nudo de almas que ahora se evapora. Enciendo un cigarrillo y respiro el perfume de tu ausencia, miro el campo todo lleno de estrellas, media luna, el universo que huye y se apaga. De verdad: ¡Cuánta nostalgia! ¡Cuántas almas crucificadas al pie del día, en tu nombre, en el filo de tu ventana! No extraño las cosas desaparecidas, en realidad, sólo anhelo aquel amor que las aniquiló…

Enrique López T.

LIBÉLULA: GRETEL, MARZOAGOSTO

Llueve en el paso entre dos continentes.

Los relámpagos anidan en tus labios.
y a pesar del dolor acumulado,
somos los sobrevivientes
del momento.

Es nuestra herencia
palabras

que nombran el vacío:

y pese a ello
somos
los desheredados.

Ya no pesa como antes
agosto,

ahora que marzo
se ha ido…

Vagamos,

tú por el lado soleado
y las sonrisas.

Vagamos,

quizá a veces
logre confundirme
con la lluvia.

Y en la ciudad que inventaron
tus pasos,
busco tu sombra

hambriento.

Quiero encontrarte
en los sitios donde fuimos.

Y tengo miedo
de encontrarte

y darme cuenta
que ya no existe
nada,
que nunca
existió.

Nada.

Ni la lluvia,
ni los sueños.

Vagamos.

Mis almas recorren tus calles
cuesta arriba
convertidas en profetas:

unas proclaman tu belleza,
otras, el fin del mundo

y las peores

los retazos
de un corazón amaestrado
que aún te espera

junto al olvido.

Enrique López T.

LIBÉLULA: GRETEL, TELEFÓNICA

Para Gretel

Hoy es insaboro el conjunto de las horas; podría ser triste, pero decirlo sería aún más doliente para algún alma atenta que escuche por la ranura y, connaturalmente reincidente. De cualquier modo, nadie ha llamado… aunque se espera que en cualquier momento suene el teléfono y se estremezca el metal de este glacial hemisferio, instalado en los pies sangrantes de marzo. Un auténtico milagro, feliz y brutal, incierto… {juego con mi corazón, ya lo sé, pero a este precio lo pago}. Vivimos en el borde, vacilantes, en la angustiada espera de aquello que no tiene alas, siempre sobre el límite del instante próximo, una eterna prórroga, un esperanzado veneno. El silencio ahonda en el intervalo de deriva y olvido, abyecto en su furia de violonchelo sordo. Pero no se me olvida esperar un día de lejos, aguardando a que sobrevenga el agua del aguacero más grande de todos… sabiendo que colgados del tendedero, todos mis “poemas” me son ajenos. Se irán zigzagueando por el vendaval conmovido, por el mismo camino que Li Po y sus barquitos, en busca del milagro perdido, nunca milagro. Y tampoco se me olvida medir la viscosidad del tiempo: una gota que cae, sin caer y que sigue cayendo… destilando su exquisita forma de agonía, su destierro, nuestro requiebro. Se mantendrá el corazón acechando su horario de alegría desde lejos, pero en el laberinto de hilos telefónicos que nadie conoce por íntimo, de vértebras que refieren, de nervios tendido en el aire sosteniendo sombras, cantos, zapatos y sueños… congregados en la esquina solitaria del tango, en el cepo que cambia pulsos por tonos, y bytes por deseos… ahí mismo ha caído un relámpago o se dio a regueros del destino un temible piélago, infranqueable… lo que en verdad importa es que algo irremediablemente se ha perdido, y da acento de ocupado contra lo callado. Porque todas las llamadas que se pierden en esta tarde de invierno, todas son mías, y las espero.

Enrique López T.

LIBÉLULA: GRETEL, IMPOSIBLE

Para Gretel

Calles de un sitio lejano sin puertos.

Mar interior muy semejante al día.
Claridad de tu sonrisa.

Intento de recuerdos.

Casas sin terminar.
Cenizas del tiempo.

Sólo la Primavera tenía refugio en tus ojos:
las ruinas del silencio cantaban a aullidos,

y los lugares que te vieron pasar,
germiraron pequeños soles y conciertos.

Sólo la felicidad anidaba en tus caricias.
Sólo lo imposible cabía en tus besos.

Enrique López T.

LIBÉLULA: GRETEL, CITADINA

Para Gretel

Recuerda que también la ciudad que perdiste de tanto soñarla perdura en ese lugar del olvido, y que emerge de tiempo en tiempo de la niebla asfixiante y de los borrones de una canción triste, trazada con sólo dos cuerdas de ukulele y del llanto sin nombre del clarinete, y que así… y solamente así, es eterna.

Acuérdate que también se hace tarde en ese tiempo inconcluso, y que tu ciudad le tiene miedo a los días soleados, a los lotos blancos y a los girasoles negros, pero no al veneno que corre por tu sangre, por eso no debes evocarla cuando sonría o a altas horas de la noche, aun cuando tu corazón bastardo lo necesite, te mataría al puro contacto con sus mejillas frías.

Y no pierdas de vista que el ritmo de tanto ritmo desaparece, y que los mapas envejecen de tanto ser copiados, malentendidos y secundados para encontrar el vellocino de oro, entonces… un mal día para tu peor fortuna, hallarás que en el sitio donde estaba tu olvido (hoy)… (mañana) no hay ni rastro de la ciudad que perdiste de tanto soñarla. Y que lo mismo sucedió con la mujer que amaste; porque en esencia, son una y la misma… citadina, inexistente, destinataria, triunfante.

Enrique López T.

FUNCIÓN TRIPLE (1): ‘THE DIG’, ‘I CARE A LOT’ Y ‘JUDAS AND THE BLACK MESSIAH’

1.- “THE DIG”: una película modesta pero bien hecha, que tiene una pequeña historia que contar y lo hace involucrando el alma humana, ese es su mayor acierto. La lleva por el camino de la dificultad pero no de la tragedia. Lo que más se puede ver es el cansancio de los personajes protagonistas, pero al final, juegan su papel lo que dice mucho de un país que se prepara para la guerra. Ralph Fiennes y Carey Mulligan haciendo gala del oficio. Si usted soñó de niño con descubrir tesoros en el terreno baldío o en casa de su abuela, le gustará. [Calificación: 7/10]

2.- “I CARE A LOT”: una película horrenda pero divertida, edulcorada pero amarga, de oropel y al final reseca e inútil. Me deja la sensación de que no se ha hecho justicia sin importar el final que quiere ser justiciero e impactante, pero simplemente es de una moralidad falsa, malogrado. Si el cine es justicia poética no gano el bien sino perdió el mal, triunfando con ello. Rosamunda Pike se repite en su papel de Gone Girl. El derecho es una goma de mascar. Si usted es una mujer que usa pañuelos verdes en el fondo, seguramente, le gustará. [Calificación: 4/10]

3.- “JUDAS AND THE BLACK MESSIAH”: una película fascinante… sí sobre los movimientos del black power, de los movimientos socialistas de los sesentas pero más allá una película sobre el poder de la palabra de cómo logra conjuntar a amigos y enemigos en torno a una visión común del mundo. Me resulto atrayente por la figura de Fred Hampton y las sensacionales actuaciones de Daniel Kaluuya y LaKeith Stanfield, que sostienen la cinta, pero también repulsiva por la visión socialistoide reflejada. Si a usted les gustan los complots políticos, la oratoria o perteneció al comité estudiantil de su escuela, le gustará. [Calificación: 8.5/10]

Enrique López T.

FOTOGRAMA: PROMISING YOUNG WOMAN, LA VERDADERA PASIÓN

“Jesucristo nos enseñó a poner la mejilla
y a amar a nuestros enemigos.
Eso predicamos hipócritamente,
pero cuando recibimos un golpe,
casi todos nosotros lo devolvemos
por duplicado.”
Stephen King

“Las venganzas le destrozan a uno la vida porque,
mientras se dedica a planearlas…, olvida vivir.”
Elísabet Benavent

Sigo sin saber qué pienso y qué siento por entero y en el fondo sobre PROMISING YOUNG WOMAN… guión y dirección de la debutante Emerald Fennell, que quizá ha dejado una raya en el agua o un eco en la noche barroca pero que sin duda está en sintonía con su época y que supera el clientelismo al menos para la reflexión… La apertura es extraña: en un antro un grupo de ‘oficinistas’ por no decir ‘godinez’ beben y divisan entre la muchedumbre a una guapa mujer, al parecer ejecutiva, enfundada en un traje sastre en medio de un espacio rojísimo, perdida de borracha y sola, la califican de presa fácil… pero por fortuna el “buen samaritano” del grupo se acerca a ella y ofrece llevarla a su casa… pero de algún modo infame acaban en la casa de él y el buen samaritano empieza a toquetearla y a besarla cuando de pronto ella recupera el conocimiento y está sobria, con una mirada dura…

¿Qué ha pasado, qué hemos presenciado…? Esta situación se repite y se repite con variantes (hombres en la misma situación pero de diversos estratos sociales) pero con una constante doble que desconcierta más: por una lado una contenida violencia que se queda siempre en el límite de la venganza que explota en sangre y por el otro lado un profundo deseo de autodestrucción de la mujer, que van y van emergiendo para encontrar su clímax ideal. En cierta parte de la película yo esperaba finalmente que todo explotara en una violenta venganza a lo Tarantino, Park Chan-wook o incluso a lo Alex Garland, pero no… tenemos algo (quizá) un tanto más retorcido pero igual de elaborado que se pierde en una especie de camino alterno y de renuncia, los hombres son decepcionantes en ese mundo, y sólo hay lugar para una sola redención, la que se ha estado trabajando por años, y que le corresponde por derecho propio a la protagonista.

PROMISING YOUNG WOMAN sin duda es la historia de una venganza pero se queda oscilando entre el thriller, la comedia romántica y la comedia negra, el terror (si me lo permiten), el suspense y al final una pervertida mezcla que está más cerca del género de robo por la maquinación para lograr una absurda “justicia poética”. La actuación de Carey Mulligan es tan rica como los puntos de toque a los géneros y proyecta muy bien la dicotomía entre la violencia contenida, el espíritu de autodestrucción, la fantasmagórica esperanza de negar la cruz, y el mimetismo que llega a niveles inquietantes. Por esta vía: Cassie es una mujer treintañera, algo pasó en su vida durante su estancia en la universidad que hizo que renunciara a la carrera de medicina y a un futuro promisorio y brillante, en cambio trabaja en una cafetería donde pasa horas aburridas y anodinas, molestando o ignorando a los clientes … y aún vive con sus padres.

No tiene ambiciones profesionales, románticas o vitales, su vocación es trasnochar y encontrar una salida a ese un suceso que arruinó su vida, a ese trauma que la terapia (supongo) no ha logrado sacar y que en cambio la lanzan cada noche a recorrer esos bajos fondos y exponerse. Es como un minotauro en un laberinto barroco lleno de colores pasteles y chillantes, figuras de porcelana y candelabros, canciones pegajosas, pero también bares obscuros, bebida, cigarrillos, toqueteos, saliva, fluidos. Algo como un caramelo tirado junto a una alcantarilla. En medio de su cruzada se encuentra con la esperanza del amor en un antiguo compañero con el que sale y parece por un momento que recompondrá su vida. Pero como decía los hombres (y ciertas mujeres) son esencialmente malos en este mundo… sobre todo los buenos samaritanos (y las santas), sobre todo porque todos tienen un obscuro pasado o son s su modo negacionistas. La expiación de los pecados, por supuesto, es impensable.

Y es que en el fondo y para seguir amplificando la paradoja: PROMISING YOUNG WOMAN a pesar de ser una película moderna y cercana a los movimientos sociales de vanguardia es una película escandalosa y profundamente cristiana (su estética lo corrobora)… igual que el cristianismo se basa en el plan consumado de una pasión, un acto fastuoso y perverso de inmolación, se parece al sacrificio de Jesús al morir en la cruz para salvar no a los pecadores sino a las víctimas, es el grito final en la cruz para que todos se den cuenta y para que finalmente se haga justicia. Este sacrificio final es rebelión y transgresión. La película siempre corre a dos sangres y es como un mecanismo de venganza haciendo tic tac. Y aquí una confesión: quizá es mi culpa católica la que habla pero al final de todo este viaje y de un gran desenlace tengo la sensación que la protagonista y la película traicionan a los suyos… no congenia el acto con el logro o ¿será tan grande el pesar que no es posible seguir adelante? No sé y ni siquiera puedo opinar más a fondo y como una simple nota. Estamos frente a una película extraña no sé si enteramente original pero que sin duda hará su propio camino entre la fe y la venganza, los movimientos de género y la prometedora carrera de la directora. No se la pierdan…

Enrique López T.

FOTOGRAMA: NEWS OF THE WORLD, ‘LET’S GO HOME, JOHANNA…’

“Los Westerns están más cerca del arte
que cualquier otra cosa en la industria del cine.”
John Wayne

“Un buen periódico es
una nación hablándose a sí misma.”
Arthur Miller

“Las fronteras no son el este o el oeste,
el norte o el sur, sino allí donde
el hombre se enfrenta a un hecho”.
Henry David Thoreau

Todos tenemos algún tipo de deuda con John Ford… es indiscutible y no tiene discusión: desde Welles hasta Truffaut pasando por Spielberg y de regreso, y ya ni se diga de los espectadores a los que nos ha hecho soñar con el desierto y las grandes hazañas, incluso a los que nos enseñó una forma de ser en el mundo. Al parecer Paul Greengrass también creció con esta deuda, quizá… lo que sí es seguro que su trabajo más reciente, NEWS OF THE WORLD, me hizo recordar —por contraste— a la grandiosa “Más corazón que odio” (The Searchers) y me hizo apreciar la enorme distancia que nos separa de esas épocas y esas sensibilidades. Ethan Edwards (John Wayne) es el espíritu de contradicción mismo de la película: siendo un confederado testarudo, un racista, un forajido y un enamorado de su cuñada hace gala de toda la violencia contra los nativos americanos, incluso espiritualmente al negarle la entrada a su idea de Paraíso, calañas como esa han sido poco retratadas en la historia del cine… en fin, este personaje brutal se embarca en la búsqueda de su sobrina raptada por los comanches y después de muchas peripecias y justo al final cuando todo parece perdido para él y para su sobrina, nos demuestra que tiene más corazón que odio. El motivo parece terrible pero la construcción es asombrosa, bella y sensitiva. Un clásico.

Hoy esa estructura, esa “sensibilidad” y esa descarga de violencia verbal y física a diestra y siniestra no tiene cabida en el cine, ni en el western, sobre todo si consideramos que hemos pasado por movimientos revisionistas (p.e. “Dances with wolves”) que nos ha hecho revalorar y respetar el papel del nativo americano, así como transformar el papel del vaquero–confederado–forajido, desterrando el racismo. ¿Y qué queda? Por raro que parezca un entretenido western ambientada en 1870 en el sur de Texas y de la mano de Tom Hanks que interpreta al Capitán Jefferson Kyle Kidd un (ex)confederado, derrotado, que acata la ley y que recorre los pueblos sureños leyendo las noticias locales, federales y las noticias del “gran” mundo a sus habitantes por diez centavos; a causa de un suceso fortuito, este hombre de paz, se pone en la aventura para devolver a una niña con sus tíos una vez que sus familias fueron masacradas… De ahí la conexión con el clásico de Ford: la niña fue secuestrada de su familia alemana y adoptada por sus captores, los Kiowa, la niña es criada como uno de ellos hasta que su nueva familia es masacrada por soldados de la Unión, que han empezado la “limpia de los territorios”, entonces el Capitán Kidd junto con Johanna emprenden un viaje de encuentros…

NEWS OF THE WORLD es un western y también una road–movie aunque posee un hilo conductor que es la relación entre el capitán y la niña que se va consolidando se articula con una serie de episodios bastante interesantes y que despliegan todo el poder de los géneros: tenemos persecuciones trepidantes, tiroteos vistosos, duelos entre las rocas, enfrentamientos con opresores locales, liberaciones… todo excepto la furia de los nativos que más bien se muestran como las últimas víctimas de la Guerra Civil, y como un preludio de lo que pasó y que ha quedado consignado en el magnífico libro “Enterrad mi corazón en Wounded Knee. Historia India del Oeste americano” de Dee Brown. Volviendo a la relación central de la película, las actuaciones de Tom Hanks junto con Helena Zengel hacen la mayor parte de la película con sus actuaciones, ambos están extraordinarios: Tom hace del hombre silencioso y rudo, noble y atormentado… Helena es la niña (no tan) “salvaje” de al menos tres culturas: la inmigrante (germana), la nativa (kiowa) y la del crisol (la americana que se estaba forjando) con cada acción en el centro y en los linderos del país… y ese es uno de los grandes argumentos del western. La tradición es poderosa y se revela.

Para los protagonistas este viaje es una jornada de sanación: para Johanna se trata de encontrar paz y el final de su búsqueda revela el destino que ha merecido siempre, no sin una evolución del personaje en muchos sentidos… ciertas chispas de sabiduría revelan a una niña madura que entiende todo alrededor; para el Capitán Kidd representa el hallazgo de otra vía de redención personal, primero a través del perdón para sí y para lo que representó en la guerra… y luego revalorar su papel en la nueva dinámica: entender que no sólo lee noticias sino que le da esperanza a las mismas personas que están edificando la nación. NEWS OF THE WORLD es una obra atípica en la obra de Paul Greengrass, acostumbrado a otras tesitura más al estilo Bourne que al estilo Wayne, sin embargo, hace un western fluido e interesante, políticamente correcto como todas las obras recientes y que respeta las reglas vigentes del género; entre sus méritos está la aportación de uno de los mejores dúos del western, a la altura de Rooster Cogburn y Mattie Ross. No se pierdan esta película, es una aventura incesante y sobre todo en estas épocas de confinamiento es un itinerario que nos lleva a las planicies doradas, al aire puro, a las noches claras y a la paz de las fogatas tanto como a la comunión de afectos alrededor de una palabra simple y complicada: familia…

Enrique López T.

STILBEIN (18): “SOUND OF METAL”, ENTENDER LA DIFERENCIA

Somos adictos a muchas cosas, y ni siquiera lo sabemos, o simplemente estamos acostumbrados a ellas… hasta que por azares del destino y porque así es la vida las perdemos, entonces caemos en las profundidades del síndrome de abstinencia, en las negaciones de la pérdida. SOUND OF METAL parte de este hecho, de entrada nos presenta a Ruben y a su novia Lou (Olivia Cooke) baterista y cantante de una banda de metal que corre una gira de conciertos, juntos tienen una vida bastante ordenada, sana, buena… hasta el momento en que Ruben pierde el ochenta por ciento de su audición. La película no trata sobre la pérdida y su proceso, de hecho, hace una síntesis de lo que llevó a ese punto aunque resulta bastante evidente que fue a causa del alto volumen de la música en los conciertos , aunque siempre es posible una respuesta autoinmune que desencadene esa situación médica, pero como les decía SOUND OF METAL no es sobre la pérdida sino sobre la recuperación. Después de recibir el diagnóstico Ruben cae en la negación, en una espiral de desesperación y le entrega toda la esperanza al implante coclear que cree que puede devolverle su vida como lo conocía, puede regresarlo a la “normalidad”. La cirugía no es barata y la desesperación de Ruben crece, requiere ayuda con urgencia. Lou consigue un refugio para personas principalmente con problemas de adicción que además tienen problemas de audición, pero no creen que la sordera sea un defecto que debe ser arreglado, sino un condición con la que hay que aprender a vivir, incluso si existe la a expectativa de una cirugía. Ruben fue un adicto y a causa de la pérdida de la audición está cerca, muy cerca de recaer. Necesita como todos… aprender a vivir.

Es en este punto, donde la película hace una diferencia entre las muchas cintas que abordan la recuperación. El argumento central de SOUND OF METAL es la forma en la que lidiamos con la pérdida, ese modo dice mucho de nosotros y de los que nos rodean. El camino de Ruben en el aprendizaje de la nueva vida es sumamente interesante, no está llena de sufrimiento pero sí de traspiés. Poco a poco va entendiendo lo que significa ser sordo, pero como no ha quemado las naves su aprendizaje es incompleto y nunca consigue esa paz, ese estado de gracia y aceptación. El centro de rehabilitación está dirigido por Joe (Paul Raci) el líder de la comunidad y su actuación es excelente sobre todo ante el fracaso de su nuevo aprendiz, y no sólo es retórica, podemos ver en Ruben al héroe y al antihéroe que emprende su camino a la recuperación pero sobre todo a la aceptación… desde el fondo resuena el “Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, valor para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia”. No se trata de negarle una solución sino conseguir la estabilidad necesaria por si algo falla. Y algo termina fallando, esa es la tragedia de la vida humana, por ello el desenlace es bestial. Muy bien construida desde la actuación de Riz Ahmed como Ruben (espero se lleve el Oscar) le dan una dimensión fundamental dándole todos los matices al personaje mostrándolo asustado, furioso, desesperado, amable, amoroso, descorazonado, Ruben es importante para muchos como se reconoce dentro la cinta. Finalmente el director Darius Marder junto con el departamento de efectos y mezcla sonora hacen del sonido otro de los matices de la actuación desde el silencio hasta la distorsión y los vuelve escenarios propicios para entender la experiencia de perder la audición y ser diagnosticado, de verdad es notable. SOUND OF METAL es una buena película y muchos la encontrarán inspiradora, sobre todos aquellos que tenemos que vivir a un ritmo y a un volumen diferente.

Enrique López T.